La Selección argentina afronta una nueva fecha FIFA marcada por un clima de profunda carga emotiva y expectativas renovadas. Los encuentros amistosos programados no solo servirán para ajustar piezas en el esquema del equipo nacional, sino que también representarán el marco de una despedida de Lionel Messi del público local. Este escenario genera una expectativa masiva entre los hinchas, quienes se preparan para acompañar al capitán en lo que promete ser un acontecimiento histórico para el fútbol argentino.
En el plano estrictamente deportivo, el seleccionado se medirá ante dos contrincantes de características atípicas para el historial albiceleste: Burkina Faso y Benín. Ambos representativos africanos se presentan como verdaderos rivales desconocidos para el futbolero promedio, sin antecedentes de peso frente a potencias sudamericanas. Este choque de estilos ofrecerá una oportunidad ideal para analizar cómo se desenvuelve el conjunto nacional ante seleccionados emergentes que buscan dar la nota frente a los subcampeones del mundo.
Burkina Faso
El conjunto africano conocido como Los Potros cuenta con una historia deportiva e institucional joven. Tras independizarse de Francia en 1960 bajo la denominación de República del Alto Volta, el combinado nacional dio sus primeros pasos en un contexto de inestabilidad política y magros resultados. Su debut en la escena internacional recién se concretó en la Copa Africana de Naciones de 1978, certamen donde la escuadra quedó eliminada en la fase de grupos sin cosechar unidades.
El verdadero despegue futbolístico del país de África Occidental llegó tras adoptar su denominación actual en 1984. A partir de allí, Burkina Faso se convirtió en un animador habitual del continente, clasificando a la mayoría de los torneos continentales. Sus actuaciones más destacadas llegaron con un memorable subcampeonato en Sudáfrica 2013 (tras caer en la final ante Nigeria por 1 a 0), además de alcanzar el tercer puesto en Gabón 2017 y sendos cuartos lugares en 1998 y 2021.
Pese a su consolidación regional, la gran cuenta pendiente del seleccionado sigue siendo la Copa del Mundo. De los 17 procesos mundialistas transcurridos desde su creación, el equipo ausentó su participación en siete Eliminatorias y no logró clasificar en las diez restantes. La oportunidad más cercana de sacar boleto a la cita máxima ocurrió rumbo a Brasil 2014, cuando quedaron eliminados agónicamente en el repechaje frente a Argelia por la regla del gol de visitante.
En el plano individual, las estadísticas históricas están lideradas por el mediocampista Charles Kaboré, récord de presencias con 100 encuentros disputados, y Moumouni Dagano, máximo artillero con 34 conquistas. En la actualidad, el plantel cuenta con figuras insertadas en el fútbol europeo de primer nivel como el zaguero Edmond Tapsoba (Bayer Leverkusen), el atacante Bertrand Traoré (Wolves) y el delantero Dango Ouattara (Brentford), quienes lideran las aspiraciones del conjunto burkinés.
Benín
La selección de Benín conocida como Los Guepardos ocupa actualmente la ubicación 93 del ranking FIFA y representa a una de las naciones con menor desarrollo presupuestario del continente africano. Su debut futbolístico se produjo el 8 de noviembre de 1959 bajo la denominación colonial de Dahomey Francés en un cruce ante Nigeria, apenas meses antes de sellar su independencia formal el 1 de agosto de 1960. Sin antecedentes en citas mundialistas, el conjunto buscará hacer historia en el amistoso programado para el 6 de octubre, fecha en la que enfrentará a Lionel Andrés Messi y al seleccionado nacional.
Pese a sus severas limitaciones estructurales, el combinado beninés estuvo a un paso de concretar una hazaña sin precedentes durante el último proceso clasificatorio a la Copa del Mundo. A falta de un solo compromiso para el cierre de la fase de grupos, el equipo lideraba su zona por encima de potencias regionales. Finalmente finalizó en el segundo lugar con 17 unidades, a solo un punto de Sudáfrica, que obtuvo el boleto directo, y quedando al margen del repechaje únicamente por diferencia de gol ante Nigeria.
El plantel que se medirá ante los campeones del mundo está integrado en su gran mayoría por futbolistas del medio local, acompañados por un puñado de profesionales que se desempeñan en ligas menores de Francia y Alemania. Esta nómina conforma un recaudo completamente desconocido para la afición argentina, que observará a un contrincante sin figuras rutilantes pero con un rodaje competitivo enfocado en dar el batacazo frente al capitán argentino.
Entre las particularidades más llamativas que rodean a esta delegación destaca su fuerte vínculo cultural, al tratarse del único Estado del planeta que reconoce formalmente al vudú como religión oficial. Esta creencia goza del mismo estatus institucional que el cristianismo o el islam, por lo que resulta habitual la presencia de chamanes en las tribunas para realizar rituales de apoyo durante los certámenes internacionales que disputa el seleccionado.