Daniel Maldini, hijo de la leyenda Paolo Maldini protagonizó un fuerte choque en Atalanta, dejando a seis personas con heridas leves. Tras el incidente, las autoridades le retiraron la licencia de conducir luego de que el test de alcoholemia diera un resultado de 0,89 mg/l, superando el límite permitido de 0,50.
El episodio sumó tensión en las horas posteriores debido a versiones periodísticas que indicaban un supuesto positivo en un test preliminar de drogas.
Ante la conmoción generada en los medios italianos, la respuesta institucional y del propio futbolista fue inmediata: el Cagliari emitió un comunicado oficial confirmando que las pruebas toxicológicas del atacante resultaron totalmente negativas, y el propio jugador reforzó la postura difundiendo en su cuenta de Instagram los análisis clínicos de un laboratorio.
El certificado publicado por el futbolista precisó que los exámenes de laboratorio dieron "Ausente" para sustancias como cocaína, marihuana, anfetaminas, opiáceos y metanfetaminas, entre otras.
Los estudios fueron compartidos vía Instagram Stories
A la par, su abogado, Danilo Buongiorno, desmintió categóricamente los rumores calificados como "falsos y carentes de fundamento", al tiempo que advirtió que iniciará acciones legales civiles y penales para resguardar la reputación de su cliente.
A pesar de las dudas planteadas por algunos medios sobre los resultados definitivos de los análisis de sangre hospitalarios, Daniel Maldini fue dado de alta tras los chequeos médicos de rutina. Con la polémica aclarada en el plano institucional, el delantero ya se reincorporó con normalidad a las prácticas del Cagliari y se encuentra a disposición del cuerpo técnico para preparar el próximo compromiso frente a Udinese.