Segundo partido en el Mundial 2026: qué religión predomina en Corea del Sur

Este fenómeno es el resultado de un proceso de modernización acelerado donde los valores tradicionales se han desplazado hacia un estilo de vida más secular.

  • La Selección de fútbol de Corea del Sur enfrenta a México en el Mundial 2026 con una identidad marcada por la disciplina y la resiliencia, reflejo de su cultura.
  • Más del 60% de la población de Corea del Sur no tiene religión formal, aunque el Confucianismo sigue influyendo en valores como el respeto y la jerarquía.
  • El Cristianismo es la principal fe entre quienes profesan religión, con fuerte presencia en ciudades como Seúl.
  • El Budismo y prácticas tradicionales como el chamanismo completan una identidad cultural que combina modernidad y tradición.

En la previa del segundo encuentro de Corea del Sur en la Copa Mundial de la FIFA 2026, frente a México en el Estadio Akron, el foco también se posa en la identidad cultural del país asiático. Corea del Sur presenta una particularidad: más del 60% de su población no se identifica con una religión formal. Este rasgo refleja el impacto de la modernización y un enfoque secular, aunque valores como la disciplina, el respeto y la jerarquía —heredados del confucianismo— siguen profundamente arraigados en la sociedad y se reflejan incluso en el comportamiento de sus deportistas.

Dentro de quienes sí profesan una fe, el cristianismo ocupa un lugar central, con el protestantismo como corriente predominante y el catolicismo con una presencia significativa. Esta influencia se percibe en la vida cotidiana, desde la arquitectura urbana de Seúl hasta ciertas expresiones públicas de los futbolistas, como gestos de agradecimiento tras convertir un gol. La fe, en este contexto, convive con la cultura contemporánea y forma parte del entramado social del país.

Corea del Sur
En conjunto, esta diversidad de creencias convive de manera armónica, reflejando una sociedad donde lo tradicional y lo moderno coexisten con naturalidad.

En conjunto, esta diversidad de creencias convive de manera armónica, reflejando una sociedad donde lo tradicional y lo moderno coexisten con naturalidad.

Por su parte, el budismo mantiene su peso histórico y cultural, con templos que contrastan con el paisaje urbano moderno y funcionan como espacios de introspección. A esto se suman prácticas tradicionales como el chamanismo coreano, que persisten en rituales y creencias populares. Esta combinación de tradición y modernidad también se traslada al equipo nacional, que llega al torneo con una identidad marcada por la disciplina y una resiliencia forjada en esa diversidad cultural.

Cuál es la principal religión en Corea del Sur

Corea del Sur presenta un panorama espiritual particular, donde cerca del 60% de la población no se identifica con una religión formal. Este rasgo responde a un proceso de modernización acelerado que impulsó un estilo de vida más secular. Aun así, la ausencia de afiliación religiosa no implica falta de valores, ya que el Confucianismo continúa influyendo en la vida cotidiana como un código ético basado en el respeto, la disciplina y la importancia de la educación.

Corea del Sur
Sus templos históricos funcionan como espacios de contemplación y preservación del patrimonio

Sus templos históricos funcionan como espacios de contemplación y preservación del patrimonio

Entre quienes sí profesan una fe, el cristianismo ocupa el primer lugar en cantidad de fieles. Aproximadamente un 28% de los surcoreanos se identifican como cristianos, divididos principalmente entre corrientes protestantes y católicas. Su crecimiento en el último siglo estuvo vinculado a procesos sociales y políticos clave, lo que explica su fuerte presencia en grandes centros urbanos como Seúl, donde iglesias y comunidades religiosas forman parte activa del entramado social.

Por su parte, el budismo —en especial a través de la Orden Jogye— conserva un rol central en la identidad cultural del país, con alrededor del 15% de practicantes. Sus templos históricos funcionan como espacios de contemplación y preservación del patrimonio. En conjunto, esta diversidad de creencias convive de manera armónica, reflejando una sociedad donde lo tradicional y lo moderno coexisten con naturalidad.

TEMAS RELACIONADOS