La final de la Copa Libertadores de América entre Boca y Fluminense tuvo su primera polémica: Nicolás Valentini le dió un cabezazo dentro del área a Ganso y el árbitro decidió no cobrar penal.
La final de la Copa Libertadores de América entre Boca y Fluminense tuvo su primera polémica: Nicolás Valentini le dió un cabezazo dentro del área a Ganso y el árbitro decidió no cobrar penal.
Corrían 28 minutos del primer cuando el defensor xeneize cabeceó dentro del área al futbolista brasileño y el árbitro del encuentro, Wilmar Roldán, interpretó que fue un choque casual y no cobró falta. El VAR tampoco lo llamó.
Se trató de unas de las jugadas más polémicas de la final de la Copa Libertadores en un partido muy complicado desde lo defensivo para Boca, que terminó consagrando campeón al Fluminense por primera vez en su historia al ganar 2-1 en el alargue con goles de Germán Cano y Kennedy. Luis Advíncula había puesto el empate parcial para el conjunto de Jorge Almirón.
En la previa a la final de la Copa Libertadores entre Boca y Fluminense se registraron fuertes desbordes en los ingresos de los hinchas Xeneizes al estadio Maracaná: hubo corridas y la Policía tiró gases lacrimógenos.
Minutos después de que la barrabrava de Boca, "La 12", llegara a los alrededores del estadio, las fuerzas de seguridad perdieron el control del operativo y varios simpatizantes denunciaron que fueron agredidos.