El serbio Novak Djokovic no para de romper récords propios y alcanzó su novena final en el Masters 1000 de París tras ganarle al ruso Andrey Rublev por 5-7, 7-6(3), 7-5. De esta manera, llegó al partido definitorio Nº58 en esta categoría y 137 en su carrera. Enfrentará al búlgaro Grigor Dimitrov.
El encuentro comenzó con un Rublev más plantado y más preciso en momentos claves. El número uno del mundo había cedido solo un set en todo el certamen y lo hizo nuevamente en semifinales. Rápidamente puedo revertir la situación e igualó en sets para que se defina en el último.
El último estuvo parejo hasta el 5-6 cuando le tocaba sacar al ruso. Comenzó con un 0-30 que lo perjudicó para que luego por una doble falta termine cediendo el game en el peor momento. Fue victoria para Djokovic, quien firmó la final número 58.
Definirá ante Girgor Dimitrov que le ganó al griego Stefanos Tsitsipas por 6-3, 6-7 y 7-6(3) en la primera semifinal. En el mano a mano entre ambos, el serbio lleva 11 victorias y una derrota ante el búlgaro.
"Fue un buen combate. Jugó a un nivel muy alto, es uno de los tenistas que juega más rápido, me puso en muchas dificultades. Me apoyé en mi buen servicio, sobre todo en el 'tie-break', lo que me dio confianza y me permitió ganar", expresó el vencedor del partido.
Entre los récords más destacados, consiguió la victoria Nº50 en una temporada por vez Nº14 y alcanzó su triunfo número 17 consecutivo luego de la derrota en la final de Wimbledon ante Carlos Alcaraz. Irá en búsqueda de su título Nº40 a nivel M1000.