Mundial 2026: cuáles fueron los cambios en las fronteras de Austria a lo largo de la historia
El fin de la Primera Guerra Mundial alteró profundamente el mapa de Europa. Nada menos que cuatro imperios, alemán, austrohúngaro, ruso y otomano, firmaron su acta de defunción.
El partido entre Argentina y Austria se disputará el 22 de junio de 2026 en el Dallas Stadium. Este será el segundo encuentro de la "Albiceleste" en el torneo.
Austria será rival de la Selección Argentina en el Grupo J del Mundial 2026, marcando su regreso tras 28 años. El equipo europeo, dirigido por Ralf Rangnick.
Haciendo un repaso hacia atrás, a lo largo de su historia, el fin de la Primera Guerra Mundial alteró profundamente el mapa de Europa.
Se firmaron un total de cinco tratados de paz entre las potencias victoriosas y las derrotadas: el de Versalles con Alemania, el de Saint-Germain con Austria, el de Trianon con Hungría, Neuilly con Bulgaria y Sèvres con Turquía.
Durante la Segunda Guerra Mundial esta política fue llevada a cabo a través de cambios territoriales decididos por la Alemania nazi, pero al finalizar la guerra las fronteras volvieron a lo estipulado por Trianon.
Austria será rival de la Selección Argentina en el Grupo J del Mundial 2026, marcando su regreso tras 28 años. El equipo europeo, dirigido por Ralf Rangnick, llega en gran forma tras liderar su grupo de clasificación y golear 5-1 a Ghana recientemente. Es considerado el oponente más fuerte del grupo para Argentina.
Haciendo un repaso hacia atrás, a lo largo de su historia, el fin de la Primera Guerra Mundial alteró profundamente el mapa de Europa. Nada menos que cuatro imperios –alemán, austrohúngaro, ruso y otomano– firmaron su acta de defunción. Una vez acabado el conflicto, la Conferencia de Paz de París fue la encargada principal de redefinir los límites del continente. Se firmaron un total de cinco tratados de paz entre las potencias victoriosas y las derrotadas: el de Versalles con Alemania, el de Saint-Germain con Austria, el de Trianon con Hungría, Neuilly con Bulgaria y Sèvres con Turquía. En los contorsionismos geográficos, étnicos y culturales a que obligaron estos tratados están muchas de las semillas del malestar en una región, Europa Central y del Este, condenada a redibujar una y otra vez sus mapas.
Estos tratados nacieron al calor de los complicados sistemas de alianzas entre los distintos participantes del conflicto y sus respectivos intereses y ansias revanchistas, por lo que en general resultaron excesivamente duros. Despojaron a los vencidos de grandes territorios según los Catorce Puntos de Wilson y su apuesta por la autodeterminación de las nacionalidades, y se les impusieron compensaciones de guerra. Los vencidos no tuvieron mucho margen de negociación y se vieron obligados a aceptar las condiciones de paz.
Para las poblaciones de las potencias derrotadas los tratados de paz fueron un castigo desproporcionado e injusto. Sus gobiernos, ya fueran democráticos o autoritarios, trataron de que las disposiciones más duras fueran revisadas e hicieron de esto el foco de sus políticas exteriores, desestabilizando y afectando a la política internacional. Estos tratados de paz, más que cerrar el episodio de la Gran Guerra, pusieron los cimientos para futuras confrontaciones.
Cómo cambiaron las fronteras de Austria a lo largo de la historia
El tratado de Trianon, firmado el 4 de junio de 1920 entre Hungría y las potencias vencedoras, ultimaba el proceso de desmembramiento del antiguo imperio. El nuevo Estado húngaro cedió territorios a favor de Rumania, Yugoslavia y Checoslovaquia: Transilvania, parte de Banato y Bucovina a Rumanía; el Burgenland a Austria, y Eslovaquia pasaría a ser parte de Checoslovaquia. Italia y Polonia también obtuvieron su pedazo de territorio húngaro.
Este tratado no solo redujo a Hungría a un pequeño país centroeuropeo rodeado de regiones que le habían pertenecido anteriormente ahora en poder de otros países, y en las que residían importantes minorías húngaras, sino que desde entonces las relaciones de Hungría y sus vecinos estuvieron y están condicionadas por los conflictos de las minorías húngaras.
El tratado pretendía establecer fronteras políticas de acuerdo con las fronteras étnicas. Esto planteaba numerosos problemas, ya que en muchas zonas las poblaciones estaban y están mezcladas o había zonas donde una etnia era mayoritaria, rodeada de zonas donde era minoritaria (húngaros székely en la zona oriental de Transilvania, por ejemplo). En teoría, en las zonas más conflictivas se celebraría un referéndum para que la población local se expresara, pero en la práctica sólo en Sopron, ciudad en principio atribuida a Austria, se celebró: la población votó por seguir perteneciendo a Hungría.
La firma del tratado no fue sencilla. Tras la revolución de los Crisantemos hacia el final de la guerra, y la dimisión del nuevo gobierno húngaro surgido de esta debido a las reticencias a firmar los acuerdos de paz por las duras condiciones del tratado, se proclamó la república soviética de Hungría. El gobierno, formado por socialistas y comunistas, intentó sin éxito retomar parte de los territorios perdidos. Tras la derrota del ejército húngaro, el gobierno soviético fue apartado del poder y se restauró la monarquía bajo la regencia del almirante Horthy con el apoyo de las potencias aliadas.
Mapa_de_Austria
El almirante sin armada en un país sin salida al mar, regente en un reino sin rey, firmó el tratado de paz aceptando las duras condiciones. Las fronteras finales fijadas por este supusieron la pérdida de más de la mitad del territorio del país y que más de tres millones de personas de lengua magyar quedaran dentro de las fronteras de otros países.
Los intentos húngaros de conseguir una revisión de las fronteras establecidas por Trianon provocaron que Checoslovaquia, Rumania y Yugoslavia formaran la Pequeña Entente, pacto defensivo contra las aspiraciones húngaras. Las tensiones territoriales y de minorías entre estos países vecinos han generado, hasta la actualidad, unas relaciones nocivas.
Durante la época de entreguerras, la Hungría del almirante Horthy siguió la política de la Gran Hungría (Nagy-Magyarország). Con ella buscaba brindar apoyo a los húngaros fuera de la nación, aproximadamente unos 3,3 millones, y a aquellas poblaciones en ciudades divididas entre dos países. Gracias al entendimiento entre Hungría y la Alemania nazi, durante la Segunda Guerra Mundial esta política fue llevada a cabo a través de cambios territoriales decididos por la Alemania nazi, pero al finalizar la guerra las fronteras volvieron a lo estipulado por Trianon.
Volviendo a al actualidad, Austria es uno de los rivales confirmados de la Selección Argentina para la fase de grupos del Mundial 2026. Ambos equipos integran el Grupo J, junto con Argelia y Jordania.
El partido entre Argentina y Austria se disputará el 22 de junio de 2026 en el Dallas Stadium. Este será el segundo encuentro de la "Albiceleste" en el torneo.