El 2026 quedará marcado como un año histórico en el mundo del fútbol: no solo se jugará el primer Mundial que se disputará en tres países, sino que México se convertirá en el primer país en ser sede de tres Copas del Mundo.
La tierra azteca será protagonista de la Copa del Mundo 2026 al escribir un capítulo único: se convertirá en el primer país en albergar tres competencias. Un recorrido que une épocas, leyendas y estadios emblemáticos, con sedes que se repiten y otras que quedaron grabadas en la memoria del fútbol.
El 2026 quedará marcado como un año histórico en el mundo del fútbol: no solo se jugará el primer Mundial que se disputará en tres países, sino que México se convertirá en el primer país en ser sede de tres Copas del Mundo.
Desde la primera Copa del Mundo en 1930, ningún país había organizado el torneo en tres oportunidades. Sin embargo, el territorio mexicano romperá con ese esquema, ya que con las ediciones de 1970, 1986 y ahora en 2026, se transformará en el único anfitrión triple en la historia FIFA.
En 2002, Corea y Japón se metieron en la historia del deporte por ser el primer torneo en albergarse en dos países al mismo tiempo. Ahora, en este 2026, México, Estados Unidos y Canadá serán las sedes principales del torneo en el que la Selección argentina deberá defender el título tras el obtenido en Qatar 2022, con Lionel Messi como protagonista.
Hasta el momento, Alemania, Italia, Francia y Brasil fueron sede en dos oportunidades en las ediciones anteriores. Sin embargo, México cortará con ese conteo y sacará ventaja: será el primero en llegar a tres, y del que sin duda hizo del fútbol una casa, reflejando continuidad organizativa, peso simbólico y una relación histórica con el torneo.
El Mundial de 1970, disputado íntegramente en suelo mexicano, es considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos. Allí, Pelé, símbolo indiscutido de Brasil, ganó su tercer título mundial y ponderó a la selección brasileña en una final memorable ante Italia, disputada en el Estadio Azteca.
Pero también marcó el fin de una era de pura magia: El Rey disputó su último campeonato mundialista levantando la copa más ansiada por todos los amantes del deporte. “De todos los viajes de mi carrera todo mundo me pregunta, Pelé cuál fue el mejor, en cuál te divertiste más. A veces bromeo, 'solo me faltó ir a la Luna, me faltó jugar en la Luna, pero un lugar, un país que no puedo olvidar por el cariño, por la atención que ellos me dieron y por cómo me trataron es México”, supo reconocer el capitán en una entrevista con la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicano.
El conjunto carioca tuvo una competencia invicta: en la fase de grupos le ganó a Checoslovaquia, Inglaterra y Rumania. En cuartos de finales superó a Perú, en la semifinal se impuso a Uruguay, mientras que en la final se enfrentó a donde aplastó a Italia por 4 a 1. Ahí fue el adiós de Pelé como mundialista.
A lo largo del torneo, el futbolista más emblemático de Brasil convirtió 4 goles, uno de ellos, en la final, siendo protagonista del último encuentro que lo terminó coronando.
Pero México 1970 no solo quedó grabado como la despedida más dolorosa del fútbol por Pelé, sino que también marcó un antes y un después: fue el primer Mundial televisado en color y consolidó al fútbol como espectáculo global.
Dieciséis años más tarde, México volvió a ser sede tras la renuncia de Colombia. Esta Copa del Mundo quedó inmortalizada por la actuación de Diego Maradona, campeón con Argentina y protagonista del torneo.
El Estadio Azteca cumplió un rol fundamental en la historia de Argentina, ya que fue el recinto encargado de vivir el denominado Gol del Siglo y la Mano de Dios ante Inglaterra, y volvió a albergar una final, por segunda vez. México quedó así ligado para siempre a las consagraciones de Pelé y Maradona, los dos futbolistas más influyentes del siglo XX.
La Albiceleste, comandada por Carlos Salvador Bilardo, formó parte del Grupo A, donde además estaban el campeón Italia, Bulgaria y Corea del Sur y pasó de fase de manera invicta. Ya en los choques mano a mano que no dejaban margen de error, supo hacerse fuerte.
En octavos de final se jugó el clásico sudamericano, donde le ganó por la mínima diferencia a Uruguay con gol de Pedro Pablo Pasculli. Ya en cuartos fue otro que no pasó desapercibido, en donde para el pueblo argentino estaba latente la guerra de Malvinas Argentina frente a Gran Bretaña. Muchos lo tomaron como una "revancha", donde Diego, dentro del campo de juego, supo hacer historia de la que nunca nadie olvidará jamás.
El capitán tuvo un partido brillante ante los ingleses, con los recordados goles denominados Mano de Dios, y el mejor gol de todos los tiempos: “el barrilete cósmico” arrancó en su propio campo, dejó en el camino a Hoddle, Reid, Butcher, Fenwick y al arquero Shilton, y anotó el 2 a 0 memorable. Más allá de que Lineker logró convertir el tanto de descuento, el marcador no se movió del 2 a 1 a favor de los argentinos.
En semifinales, el choque fue contra Bélgica, obteniendo el pase a la final gracias a la victoria por 2 a 0. Mientras que el último encuentro fue ante Alemania: los dirigidos por el Doctor comenzaron 2 a 0 arriba en el marcador, pero los alemanes no se dieron por vencidos e igualaron el choque poniéndole suspenso y dramatismo.
Pero Pelusa no podía quedar afuera del protagonismo y metió un gran pase gol para Jorge Burruchaga y a siete minutos del final, la Argentina volvió a estar arriba en el marcador y sellar el 3 a 2.
El Mundial 2026 será el primero con 48 selecciones, un nuevo formato que ampliará la cantidad de partidos y de protagonistas. México será nuevamente sede, esta vez compartida con Estados Unidos y Canadá. Además del peso histórico, el torneo marcará el desembarco definitivo de una nueva generación de estrellas, que convivirá con figuras ya consagradas.
El suelo mexicano tendrá la oportunidad de albergar 13 encuentros, teniendo la oportunidad de disputarse el partido inaugural con el país anfitrión y Sudáfrica, siendo por primera vez en la historia, que dos selecciones repetirán un partido inaugural.
Por otra parte, así como las figuras de Pelé y Maradona jugaron en México, ahora en esta Copa del Mundo jugará una de las Selecciones europeas más importantes y que llega con una de sus grandes y prometedoras figuras.
España, con Lamine Yamal que se prepara para jugar su primera competencia mundialista con la Roja, disputará en Guadalajara el duelo que posiblemente vaya a definir el liderato del Grupo H frente a Uruguay el 26 de junio.
A lo largo de sus tres Mundiales, México repite dos ciudades clave, que estarán presentes en todas las ediciones organizadas por el país: Ciudad de México con el Estadio Azteca, siendo el primer estadio del mundo en albergar partidos de tres Mundiales; y el Estadio Akron en Guadalajara.
Otras ciudades como León, Puebla y Toluca tuvieron protagonismo en las competencias anteriores, pero en esta edición no estarán, mientras que Monterrey regresa en 2026 con infraestructura moderna.
Más allá de los números, México construyó una identidad ligada al Mundial: estadios llenos, clima festivo y escenarios donde la historia del fútbol se escribió en mayúsculas. En 2026, el país volverá a ser parte central del torneo y sumará un récord que ningún otro alcanzó.