Martín Palermo volvió a la Bombonera como técnico de Platense y, a pesar de la derrota de su equipo, agradeció a los hinchas de Boca por el recibimiento que le dieron.
Martín Palermo volvió a la Bombonera como técnico de Platense y, a pesar de la derrota de su equipo, agradeció a los hinchas de Boca por el recibimiento que le dieron.
"El cariño del hincha de Boca es algo difícil de olvidar. Hoy por momentos parecía que estaba en el último partido que jugué aquí o cuando me despedí en la Bombonera, por todo el afecto que constantemente recibí. Y eso me llena de orgullo", expresó Palermo en la conferencia de prensa pospartido.
"Ahora no puedo hablar de dirigir a este club en el futuro porque hay alguien trabajando como Hugo Ibarra y sería irrespetuoso de mi parte mencionarlo. Lo único que puedo hacer es decir que a los delanteros de Boca como lo era yo se les debe dar confianza para que puedan convertir", indicó en su última referencia a su antiguo club.
Luego se dedicó a analizar el partido y al respecto sostuvo que "en el primer tiempo Platense estuvo a la altura del partido, pero en el segundo la jerarquía de Boca inclinó la balanza para su lado".
"Nosotros estamos formando un equipo de buen pie, aunque a veces, por querer salir jugando nos complicamos, como en el segundo gol de ellos", admitió el "Titán".
El ahora entrenador de Platense, Martin Palermo, fue recibido a toda emoción en una Bombonera que vibró con la vuelta del ídolo y goleador máximo del club, en la previa del encuentro entre su equipo y los locales por la cuarta fecha de la Liga Profesional.
Desde temprano las calles que rodean el estadio Alberto J. Armando mostraban el color de los grandes acontecimientos, en su paredes se presagiaba el regreso del "gran Martín".
Mientras los pasacalles le daban la bienvenida al "Titán", cada uno llevaba la firma de las agrupaciones que a fin de año se van a presentar por la oposición a las elecciones para presidente del club.
En el circulo central se desplegó una bandera sobre el césped que decía: "Bienvenido a tu casa Martin Palermo", y debajo de ella estaba el escudo xeneize.
Cuando ingresaron ambos equipos a la cancha, el técnico de Platense ingresó por separado a sus jugadores y el estadio tembló una vez más: el "muchas gracias Palermo lo que hiciste por Boca no se olvida en la vida" y la clásica "los goles de Palermo que ya van a venir" tronaban como en los 2000,