La FIFA y la IFAB avanzan en su lucha contra el racismo y, tras la asamblea de este sábado, se acordó que los jugadores no podrán taparse la boca con la mano, camiseta ni ningún objeto mientras hablan durante el partido.
La IFAB y la FIFA aprobaron la medida después de los presuntos dichos racistas de Gianluca Prestianni contra el futbolista brasileño en el cruce entre Benfica y Real Madrid. Podría ejecutarse antes del Mundial.
La FIFA y la IFAB avanzan en su lucha contra el racismo y, tras la asamblea de este sábado, se acordó que los jugadores no podrán taparse la boca con la mano, camiseta ni ningún objeto mientras hablan durante el partido.
La resolución, que confirma Diario As, se enmarca después del escándalo entre Gianluca Prestianni y sus supuestos dichos racistas contra Vinicius Junior en el partido por Champions League entre Benfica y Real Madrid.
Con los avances de la tecnología, las cámaras cada vez captaban más detalles de las conversaciones tanto dentro como fuera del campo de juego, elevando así la exposición de futbolistas, entrenadores y también árbitros durante el partido. Por ese motivo es que uno de los recursos más usados por los protagonistas era el de ocultarse la boca para evitar que se interpretaran los diálogos.
Pero, tras la polémica que recorrió el mundo, en la que supuestamente el jugador del Benfica le dijo "mono" a su par del Real Madrid, desde FIFA e IFAB promueven las reglas claras. Esta nueva normativa, de todos modos, fue aprobada por el board pero no se aplicará hasta el Mundial, por lo que quedó a la espera de la aprobación definitiva.
Según trascendió, durante ese cruce hubo intercambio de palabras y gestos. Vinicius reclamó de inmediato al árbitro, visiblemente molesto, mientras señalaba a su rival. Compañeros de ambos equipos intervinieron para evitar que la discusión escalara.
El juego estuvo detenido algunos minutos y el juez dialogó con los protagonistas, aunque en ese momento no aplicó sanción disciplinaria vinculada a discriminación.
La situación fue reportada posteriormente por los delegados y quedó asentada en el informe oficial, lo que activó el protocolo de la UEFA. Desde el entorno del Real Madrid respaldaron la postura de Vinicius, quien en reiteradas ocasiones denunció hechos similares en distintos estadios de Europa. En tanto, desde el Benfica evitaron declaraciones contundentes hasta que avance la investigación.