El Mundial 2026, que se llevará a cabo en Estados Unidos, México y Canadá, se perfila como el evento deportivo más masivo de la historia, no solo por la cantidad de selecciones participantes sino también por su arriesgada organización. En una decisión sin precedentes, la FIFA planea llevar a cabo tres ceremonias de apertura distintas, una en cada país anfitrión, para marcar el inicio de la competencia.
La fiesta comenzará oficialmente el 11 de junio de 2026 en el histórico Estadio Azteca, donde México se enfrentará a Sudáfrica. Para este primer encuentro, se prepara un espectáculo de más de 16 minutos cargado de identidad latina, que contaría con la participación de figuras como Maná, Alejandro Fernández, Belinda y Los Ángeles Azules, además de artistas internacionales como J Balvin, Anitta, Danny Ocean y la cantante sudafricana Tyla.
El 12 de junio será el turno de los otros dos países organizadores. En el BMO Field de Toronto, el debut de Canadá ante Bosnia y Herzegovina estará acompañado por las actuaciones de estrellas locales de renombre mundial como Michael Bublé y Alanis Morissette. Horas más tarde, Estados Unidos tendrá su propia inauguración en el imponente SoFi Stadium de Los Ángeles antes de su duelo contra Paraguay. En esta sede, la estrella invitada principal será Katy Perry, en un show que busca combinar el deporte con el entretenimiento al más puro estilo de los grandes eventos norteamericanos, como el Super Bowl.
La FIFA ha enviado un mensaje claro a los aficionados: se recomienda llegar temprano a los estadios, ya que los shows de apertura comenzarán 90 minutos antes de cada partido. Esta estrategia busca que la Copa del Mundo trascienda el fútbol para convertirse en un festival global del entretenimiento. Además, el organismo ya contempla celebraciones especiales para el 4 de julio en Houston y Filadelfia, aprovechando el 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos durante la fase de octavos de final.