Lucas Pinheiro Braathen hizo historia para Brasil y Latinoamérica al conquistar este sábado la medalla de oro en el Slalom Gigante del esquí alpino en los Juegos Olímpicos de Invierno que se desarrollan en Milano - Cortina 2026.
Lucas Pinheiro Braathen se quedó con la medalla de oro en la modalidad de Slalom Gigante del esquí alpino.
Lucas Pinheiro Braathen hizo historia para Brasil y Latinoamérica al conquistar este sábado la medalla de oro en el Slalom Gigante del esquí alpino en los Juegos Olímpicos de Invierno que se desarrollan en Milano - Cortina 2026.
Se trata de la primera medalla olímpica invernal para Brasil y para toda la región, un logro inédito que ya quedó grabado en la historia del deporte.
En la exigente y mítica pista del Stelvio de Bormio, el esquiador de 25 años, nacido en Oslo y representante de Brasil desde 2024, dominó la competencia de principio a fin.
Con una actuación sólida y sin fisuras ya desde las mangas clasificatorias, Braathen se adueñó del primer puesto y relegó a dos potencias del esquí mundial: el suizo Marco Odermatt, que fue plata a 58 centésimas, y su compatriota Loïc Meillard, quien completó el podio a 1 segundo y 17 centésimas.
Conocido como un verdadero showman de las nieves por su carisma y estilo dentro y fuera de las pistas, Lucas Pinheiro Braathen ratificó en el máximo escenario olímpico el talento que ya había mostrado en el circuito internacional de las Copas del Mundo.
El presidente de Brasil, Lula da Silva, celebró con mucha alegría el triunfo a distancia. "Es orooooo! Brasil hace historia en los Juegos Olímpicos de Invierno".
Lucas Pinheiro Braathen es una de las figuras más singulares y disruptivas del esquí alpino mundial. Nació el 19 de abril de 2000 en Oslo, hijo de padre noruego y madre brasileña, una combinación poco habitual para un deporte históricamente dominado por Europa Central y los países alpinos.
Se formó íntegramente en el sistema noruego, una de las grandes potencias del esquí, y muy joven empezó a destacarse por su talento técnico, especialmente en las pruebas técnicas: eslalon y eslalon gigante. Su constancia y técnica lo llevó rápidamente a la élite de la Copa del Mundo de esquí alpino, donde consiguió victorias y podios frente a los mejores del mundo.
En 2023 sorprendió al anunciar un parate en su carrera tras desacuerdos con la federación noruega, decisión que sacudió al mundo del esquí. Un año más tarde confirmó su regreso, esta vez representando a Brasil, el país de su madre. El cambio de bandera fue histórico: convirtió a Brasil en protagonista de una disciplina en la que nunca había tenido presencia real.