Diego "Pulpo" González decidió cerrar su etapa como futbolista profesional después de haber defendido camisetas muy importantes en el país. Su último paso por las canchas se dio en San Martín de San Juan, donde decidió ponerle fin a su ciclo dentro del campo de juego a los 38 años.
Los motivos principales de su adiós definitivo tienen que ver con el desgaste físico por las lesiones complejas sufridas a lo largo de las temporadas y un fuerte impacto anímico tras el descenso vivido con el conjunto sanjuanino, una situación que lo afectó profundamente en lo emocional antes de colgar los botines de manera definitiva.
El volante central tuvo un paso muy recordado por Racing, donde logró transformarse en una pieza clave de la mitad de la cancha y festejar un campeonato local. Tiempo después mudó su experiencia a Boca, institución donde consiguió sumar una gran cantidad de medallas nacionales a su palmarés, ganándose el reconocimiento por su carácter habitual en encuentros decisivos y por marcar goles importantes en las instancias de definición.
Su vitrina personal terminó repleta de celebraciones en el ámbito local e internacional, reflejando sus momentos más destacados. Desde sus inicios en Lanús demostró condiciones para festejar campeonatos al coronarse con la Copa Sudamericana, construyendo una trayectoria que le permitió dar múltiples vueltas olímpicas con las camisetas más pesadas de Argentina antes de alejarse de la actividad profesional.
La carrera del Pulpo González
Diego Hernán González inició su camino en la primera división vistiendo la camiseta de Lanús, institución donde se formó y logró gritar campeón de la Copa Sudamericana en el año 2013. Después de un exitoso paso por el fútbol de México con la camiseta de Santos Laguna, el mediocampista regresó al país para defender los colores de Racing, donde consiguió asentarse como un pilar en la mitad de la cancha y celebrar la obtención del Trofeo de Campeones de la Superliga.
Su trayectoria continuó en Boca, club al que llegó para aportar toda su experiencia en partidos de alta presión. Durante su estadía en el conjunto xeneize alternó la titularidad debido a problemas físicos, pero aun así se las ingenió para sumar cinco títulos locales a su palmarés y ganarse el aprecio del público gracias a su temperamento y a goles clave anotados en torneos internacionales. Luego de salir del equipo de La Ribera, mudó su juego hacia la Unión Española de Chile en búsqueda de más minutos de juego.
La última etapa de su vida futbolística se desarrolló en San Martín de San Juan, equipo en el cual decidió ponerle punto final a su extensa actividad profesional a los 38 años. Su determinación de retirarse estuvo impulsada por la acumulación de lesiones severas a lo largo de las temporadas y por el fuerte golpe emocional que significó el descenso de categoría sufrido con la institución sanjuanina, cerrando así casi dos décadas de competencia al más alto nivel.