El astro del futbol brasileño Pelé, que falleció el jueves pasado a los 82 años, fue sepultado este martes en un memorial del noveno piso del cementerio Memorial Ecuménico mirando hacia la cancha del club Santos.
El astro del futbol brasileño Pelé, que falleció el jueves pasado a los 82 años, fue sepultado este martes en un memorial del noveno piso del cementerio Memorial Ecuménico mirando hacia la cancha del club Santos.
Sus restos habían sido velados a cajón abierto durante 24 horas en el estadio Urbano Caldeira del barrio de Vila Belmiro de Santos por donde desfilaron por el campo de juego 230.000 personas, entre las que se destacó el flamante presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
"Pelé es una figura muy especial. No podemos seguir comparando a Pelé con nadie, porque no hay nadie comparable a Pelé cuando se trata de un jugador de fútbol, un ser humano y el comportamiento fino y educado que tenía Pelé", aseguró Lula al canal de televisión del club Santos.
En el velorio se vivió un clima de dolor por pero también de reconocimiento con cánticos de los hinchas del equipo donde jugó 18 años y ganó 2 Libertadores y 2 Intercontinentales. Como sabor amargo, se reprochó la ausencia de las grandes figuras campeones del mundo en 1994 y 2002 que no acudieron a despedir al astro.
El estadio estuvo decorado con las banderas de distintos sectores de la hinchada y gigantografías de Pelé, una de las cuales decía "El único futbolista que paró una guerra" y "Viva o Rei".
Luego del velorio, los restos de Pelé fueron llevados en un féretro cubierto con las banderas de Brasil y Santos en un camión de bomberos de Santos para ser sepultados en un cementerio privado de la ciudad.
El cortejo, frenó en la puerta de la casa de Dona Celeste, la madre de Pelé de 100 años cuyo estado de salud no le permite entender del todo la situación.
Tras el cortejo por las calles de Santos y la avenida Presidente Wilson, frente al Atlántico, el carro de bomberos llevó los restos de Pelé al cementerio Memorial Ecuménico, que es una necrópolis considerada la más alta del mundo.
A modo de homenaje a uno de los mejores jugadores del mundo, el puerto de Santos, el mayor de Brasil y América Latina, será llamado Pelé, así como la avenida que circunda el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro.
Además, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien estuvo presente en el velorio, anunció que pedirá a todas las federaciones nacionales bautizar con el nombre de Pelé a por lo menos un estadio de cada país para defender "el legado" de O Rei.