Un golpazo para Boca fue el arranque del partido ante Barcelona de Ecuador, por la 2ª fecha del Grupo D de la Copa Libertadores: a los 9' del primer tiempo, tras un movimiento brusco, el arquero Agustín Marchesín se lesionó la rodilla derecha y dejó la cancha entre lágrimas, en una escena que conmovió a toda La Bombonera y encendió la preocupación en todo el mundo xeneize.
El exjugador de Lanús, quien venía de recuperarse en tiempo récord (20 días) de un desgarro grado 3 del aductor derecho, sufrió una grave lesión en los primeros minutos del partido. En uno de los ataques del equipo rival, el arquero regresó rápido al arco tras un rebote y al llegar a la línea de fondo se le trabó su pierna.
Enseguida, Marchesín pidió atención médica y se encendieron las alarmas en el banco de suplentes del Xeneize. Al percibir la gravedad de la lesión, el arquero estalló en llanto mientras se agarraba la rodilla derecha. El capitán de Boca, Leandro Paredes, fue a consolarlo y se pudieron observar escenas dramáticas en el campo de juego.
"Me rompí la rodilla", se pudo escuchar decir al guardameta local, de 38 años, quien fue reemplazado por Leandro Brey a los 9' del primer tiempo. Uno de los referentes del plantel había superado un desgarro en tiempo récord y su regreso ante Independiente, el sábado pasado, dejó buenas impresiones de cara al Superclásico frente a River. La lesión en su rodilla, aparentemente grave, lo dejará fuera de las canchas por varios meses.