En la antesala del Gran Premio de España de la Fórmula 1, Franco Colapinto protagonizó un inesperado encuentro en Madrid junto a Zinedine Zidane y su compañero de equipo en Alpine, Pierre Gasly. Durante una jornada de marketing, la leyenda del fútbol galo asumió simbólicamente el rol de "chofer" al volante, mientras que el piloto argentino se mostró sonriente desde la parte trasera del vehículo en una foto que sorprendió a todos.
El motivo central de la reunión responde a la alianza comercial entre el exentrenador y la firma automotriz, de la cual es embajador oficial y padrino de sus programas de inclusión e igualdad de oportunidades. Además de participar en las grabaciones de la campaña publicitaria, el campeón del mundo en Francia 1998 y referente histórico del Real Madrid acompañará a la escudería Alpine a lo largo de todo el fin de semana de competencia en el trazado madrileño.
La fecha en la capital española marca un acontecimiento especial para la categoría, que estrena el trazado urbano denominado Madring, un circuito de 22 curvas cuyo punto más llamativo es "La Monumental", un giro peraltado con 24% de inclinación. Para Colapinto, competir allí tiene un significado afectivo particular, dado que residió durante varios años en Madrid antes de instalarse en Mónaco y conserva grandes recuerdos de su paso por la ciudad.
El representante argentino llega a esta competencia tras lograr una destacada novena posición en el Gran Premio de Italia disputado en Monza, resultado que le permitió sumar dos puntos con el renovado monoplaza A526. Aquella actuación en suelo italiano incluyó una sólida remontada tras sufrir un despiste que lo había relegado en los primeros tramos, dejando un balance muy positivo en la escudería por el buen ritmo demostrado en pista.
Con la tranquilidad de tener asegurada su continuidad en Alpine para la temporada 2027 junto a Gasly, Franco afronta este nuevo desafío con el objetivo de volver a meterse en la zona de puntos, como en la fecha pasada en Monza.