A los 92 años, murió el reconocido árbitro argentino Ángel Norberto Coerezza, quien representó al país en los Mundiales de México 1970, siendo juez de línea en la recordada final entre Brasil e Italia (4-1) y Argentina 1978, encargado de dirigir el partido inaugural. La triste noticia fue confirmada este miércoles por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
A través de un comunicado, la casa madre del fútbol argentino reconoció la trayectoria de uno de los emblemas del arbitraje argentino: “Deja una huella profunda en la historia del arbitraje argentino y mundial. Maestro de generaciones, referente de conducta, formación y compromiso, su legado trasciende las canchas y se proyecta en cada árbitro que encontró en su enseñanza una guía y un ejemplo”, expresó.
“Su trayectoria, marcada por el respeto, la vocación y la excelencia, lo consagra como una figura imprescindible del arbitraje, cuyo nombre permanecerá para siempre ligado a los valores más nobles del fútbol”, concluyó el mensaje.
Representó al país como árbitro de Primera División entre 1957 y 1978, con una carrera brillante a nivel nacional e internacional. Fue mundialista en México 1970, donde arbitró el recordado Inglaterra–Alemania y fue juez de línea en la final entre Brasil e Italia, uno de los partidos más icónicos de la historia del fútbol. También fue Olímpico en Montreal 1976 y Mundialista en Argentina 1978, dirigiendo el encuentro inaugural entre Alemania Federal y Polonia en el Monumental, un reconocimiento a su jerarquía y experiencia..
Tras su retiro, Coerezza siguió ligado al fútbol. Entre 1979 y 1989, se desempeñó como Director de la Escuela de Árbitros de la AFA, donde formó a nuevas generaciones y dejó su sello en la formación de los jueces que lo sucedieron. Luego, entre 1995 y 2002, fue responsable del Predio AFA–Ezeiza, aportando estructura, orden y visión institucional. Y ya en una etapa de plena madurez, regresó entre 2010 y 2017 a la Dirección Nacional de Arbitraje como mentor, reafirmando su vocación.