El futbolista Dani Alves recibió una condena de cuatro años y seis meses por la violación a una joven en el boliche Sutton de Barcelona el 31 de diciembre del 2022. Luego del juicio detectaron que la víctima no consintió las relaciones y recibió la pena por el delito de agresión sexual.
El brasilero tendrá que indemnizar a la víctima con €150 mil por daño moral y lesiones sufridas, además de una multa total de €9 mil por un delito leve de lesiones. Según informa el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya tiene una perimetral y no puede acercarse a menos de mil metros de la víctima.
El tribunal de la Sección 21ª de la Audiencia de Barcelona considera que “el acusado cogió bruscamente a la denunciante, la tiró al suelo y evitando que pudiera moverse la penetró vaginalmente, pese a que la denunciante decía que no, que se quería ir”.
También explican que para que el delito sea calificado como “agresión sexual” no es necesario que se produzcan lesiones físicas ni que conste “una heroica oposición de la víctima a mantener relaciones sexuales”.
De esta manera, explican que “en el presente caso nos encontramos además con unas lesiones en la víctima que hacen más que evidente la existencia de violencia para forzar su voluntad, con el subsiguiente acceso carnal que no viene negado por el acusado”.
Preocupación por Dani Alves: aseguran que estaría dentro del protocolo anti suicidio de la cárcel
A principio de febrero se inició el juicio contra Dani Alves, acusado de una presunta violación a una joven en un boliche de Barcelona en diciembre de 2022, pero a días que conozca la sentencia, el exfutbolista de Pumas de México preocupa por su salud mental.
Es que, según publicaron en la televisión española, se escucha un extracto donde un excompañero de celda del brasileño escuchó decir a otro preso que el exfutbolista estaría dentro de un protocolo anti suicidio en la prisión de Brians 2.
El exlateral de Barcelona se enfrenta a 9 años de cárcel por parte de la Fiscalía y a 12 años por parte de la denunciante.
Es que, Coutibho, que fue guardaespaldas de Ronaldinho comentó que el centro penitenciario tomó “medidas extremas” con el brasileño tras verse psicológicamente afectado después que se llevara a cabo el juicio. “A raíz del juicio, le ha pegado el bajón. Está como deprimido, cabizbajo. Los educadores y funcionarios le están arropando”, revelaron en el programa Fiesta en Telecinco.