Tras más de 11 horas de deliberación, la Justicia francesa dictó este viernes la sentencia por el crimen del exrugbier argentino Federico Martín Aramburú. El Tribunal en lo Penal de París condenó a 26 años de prisión a Loïk Le Priol, el activista de ultraderecha hallado culpable del asesinato a balazos en un bar en 2022.
Además, condenó a 19 años de cárcel a su cómplice, Romain Bouvier, por encontrarlo culpable de intento de homicidio en el mismo episodio. Durante la resolución, el jurado desestimó los argumentos de las defensas, que alegaron legítima defensa y trastornos mentales, así como la figura de la premeditación.
En el caso de la expareja de Le Priol, Lyson Rochemir, fue absuelta del cargo de complicidad en intento de asesinato, pero declarada culpable de obstrucción a la Justicia, con una pena de tres años de prisión, con 30 meses de suspensión.
Cómo fue el crimen de Federico Aramburú
El trágico episodio sucedió el 19 de marzo de 2022 en el boulevard Saint-Germain, después de una pelea verbal en el bar Le Mabillon entre la víctima, su amigo y excompañero Shaun Hegarty, y el grupo de activistas de extrema derecha. Después de ser retirados del local, Le Priol y Bouvier reaparecieron armados en la vía pública y emboscaron a tiros al exrugbier argentino de 42 años, que perdió la vida de forma instantánea.
El insólito mensaje del asesino antes del fallo
Antes de escuchar la sentencia definitiva, el activista de ultraderecha Loïk Le Priol, acusado por el asesinato del exjugador del seleccionado argentino de rugby Federico Martín Aramburú, sorprendió con un mensaje hacia la familia de la víctima: "El Papa está hoy en París; no sé si es una señal, pero espero que algún día encuentren la fuerza para perdonarme y que yo también encuentre la fuerza para perdonarme a mí mismo", dijo ante el jurado, y remarcó que él también es "cristiano".