El juicio por el asesinato del exrugbier argentino Federico Martín Aramburú, ocurrido en París en marzo de 2022, entró en su etapa decisiva tras los alegatos finales de la acusación ante el Tribunal de lo Penal. El fiscal general Philippe Courroye solicitó una pena de 27 años de prisión para Loïk Le Priol, señalado como el autor de los disparos mortales, y 20 años para Romain Bouvier por tentativa de asesinato. Asimismo, la fiscalía requirió penas de tres años de prisión para Lyson R. y Antony S. por los delitos de encubrimiento, sustracción y destrucción de pruebas.
Durante una exposición de casi tres horas, el funcionario francés definió lo sucedido en el bulevar Saint-Germain como una "cacería humana" y una "mecánica homicida" desencadenada tras un altercado previo en el bar Le Mabillon. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, Aramburú se encontraba desarmado cuando fue perseguido por los agresores en la vía pública. En primer lugar, Bouvier efectuó dos disparos que impactaron en el muslo y el pecho del exdeportista; posteriormente, Le Priol descargó su arma contra el argentino, rematándolo con disparos mortales que lo alcanzaron por la espalda.
En su presentación, el fiscal desestimó categóricamente los argumentos expuestos por la defensa, que intentaban sostener las tesis de la legítima defensa y de un supuesto estrés postraumático derivado del pasado militar de Le Priol. Courroye ironizó sobre la reconstrucción en video 3D presentada por los abogados defensores, calificándola despectivamente de "dibujo animado" que pretendía embarcar al tribunal en una fantasía irreductible. Además, la fiscalía expuso la peligrosidad del principal acusado citando el testimonio de un guardia penitenciario, quien declaró haber escuchado a Le Priol jactarse en su celda sobre los disparos efectuados contra la víctima.
El expediente judicial también puso en evidencia la filiación ideológica de los atacantes, vinculados al disuelto Grupo de Unión y Defensa (GUD), una organización de extrema derecha caracterizada por el discurso identitario y el culto a la violencia. En ese marco, la abogada querellante Sophie Thonon, defensora de la familia Aramburú y reconocida jurista en materia de derechos humanos, sostuvo durante el debate oral que el crimen estuvo atravesado por una lógica de odio.
Con la etapa de alegatos de la fiscalía concluida, la Corte de Assises de París se encamina a dictar sentencia en lo que el fiscal calificó como una "crónica anunciada" debido a los antecedentes de los agresores. El tribunal dará a conocer el veredicto este viernes, fecha en la que se fijarán las condenas definitivas para los acusados por el homicidio que conmocionó al deporte internacional.