El jugador australiano de rugby Jai Arrow, de 31 años, anunció su retiro de la actividad profesional luego de ser diagnosticado con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa incurable. Lejos de rendirse ante el duro panorama, el tercera línea protagonizó una historia que emocionó al deporte australiano: gracias a una autorización especial de la liga, pudo disputar su partido número 100 con los South Sydney Rabbitohs y recibió una emotiva ovación de más de 40.000 fanáticos en su despedida.
Arrow entre lágrimas y ovacionado por 40.000 personas.
Darrian Traynor - Getty Images AsiaPac
Arrow contaba con una destacada trayectoria de 178 encuentros en la Nations Rugby League (NRL), habiendo tenido etapas en los Brisbane Broncos, los Gold Coast Titans y los Queensland Maroons antes de sumarse a los Rabbitohs en 2021. Tras ser reconocido como el mejor jugador del torneo en la temporada anterior, en mayo anunció su retiro al recibir el diagnóstico médico de esta enfermedad de la neurona motora, momento en el que se encontraba a tan solo dos cotejos de llegar al centenar con la institución.
Ante esta situación, los Rabbitohs solicitaron una autorización especial que contó con el guiño de los equipos rivales y la aprobación formal de la NRL. La medida permitió que el delantero fuera incluido como jugador extra durante los últimos dos compromisos de la temporada regular, brindándole la oportunidad de ingresar al campo para completar las presencias necesarias y llegar a la cifra del centenario.
La despedida definitiva tuvo lugar en el Allianz Stadium de Sídney ante más de 40.000 espectadores, durante la victoria por 50-20 frente a los Sydney Roosters. Arrow saltó al césped emocionado junto a su esposa Berina y su pequeña hija Ayla, mientras el estadio entonaba a coro "You'll never walk alone" y "Stand By Me". Tras recibir un homenaje con pasillo de honor por parte de sus compañeros y retirarse segundos después del saque inicial, aseguró conmovido: "No temo lo que tenga que venir, lucharé hasta la muerte".
Como reconocimiento a su valentía y trayectoria, el rugbier fue distinguido como "jugador del partido". La inolvidable jornada reunió a leyendas del club y contó con sentidas palabras del capitán Cameron Murray en medio de los festejos por el pase a la etapa eliminatoria. Además, la institución anunció la realización de una cena de gala con el fin de homenajearlo fuera de la cancha y reunir fondos para acompañarlo a él y a su familia.