La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) establece protocolos de seguridad para los astronautas, que deben cumplirse mientras se encuentran en una misión en el espacio. Uno de ellos implica que los tripulantes masculinos no pueden masturbarse en el espacio por particular motivo.
La medida implementada por NASA sirve como un mecanismo para impedir que un astronauta pueda embarazar a una compañera, a causa de los "fluidos perdidos".
Los exagentes de la agencia especial explicaron en una entrevista para el podcast de Conan O’Brien, llamado “Space Porn”, que con sólo pocas gotas de semen se podría generar un proceso de reproducción sexual, sin la necesidad de un acto sexual.
El doctor, John Millism, reveló a The New York Post que masturbarse en el espacio provocaría una catástrofe y un reflejo de una muy mala coordinación logística.
Por otra parte, Simón Dubé, uno de los expertos que colaboró en un estudio realizado por Erobotics y We-Vibe, para explorar la revelación del tema de la sexualidad para los viajes espaciales, explicó que el estrés, psicológico y físico, puede provocar una reducción del deseo sexual. Además, aseguró que desconoce si los orgasmos podrían sentirse diferente en el espacio.