El magnate Bill Gates advirtió sobre los riesgos inmediatos que plantean los avances acelerados de la Inteligencia Artificial (IA). "Los ciberataques serán sin duda el desafío más destacable al que nos enfrentaremos en el próximo año", lanzó.
El cofundador de Microsoft advirtió que el uso malintencionado de la tecnología va a provocar "sorpresas desagradables" en materia de ciberseguridad. Cuestionó la autorregulación que defiende Donald Trump y propuso impuestos y un organismo global de control.
El magnate Bill Gates advirtió sobre los riesgos inmediatos que plantean los avances acelerados de la Inteligencia Artificial (IA). "Los ciberataques serán sin duda el desafío más destacable al que nos enfrentaremos en el próximo año", lanzó.
En el marco de una entrevista con ABC News, el cofundador de Microsoft aseguró que la mayor amenaza de esta herramienta de la tecnología no está en que se vuelva "incontrolable", sino en la capacidad de algunos para perfeccionar y escalar ataques informáticos a escala global.
En el reportaje que dio al medio estadounidense, Gates anticipó que durante los próximos meses el sector tecnológico se enfrentará a "muchas sorpresas desagradables".
Según el empresario, muchas defensas implementadas actualmente por las empresas tecnológicas tienen debilidades estructurales y no están preparadas para responder a los hackeos con la IA, que van desde la automatización del robo de datos hasta la suplantación de identidad.
Las expresiones de Gates coinciden con la preocupación manifestada por otros líderes de la industria, como Darío Amodei (CEO de Anthropic), quien recientemente asumió el compromiso de ralentizar unilateralmente el desarrollo de sus propios sistemas ante la falta de marcos defensivos consolidados.
El expresidente de Microsoft Bill Gates criticó el debate regulatorio que propone Estados Unidos y cruzó al presidente Donald Trump, que defiende la autorregulación de las propias empresas desarrolladoras: "Está claro que no estamos haciendo lo suficiente".
En este sentido, el filántropo descartó que el mercado por sí solo pueda garantizar la seguridad internacional y propuso que haya un organismo de control global, que audite y controle el desarrollo de herramientas de IA. También planteó la implementación de un impuesto a las tecnologías basadas en IA y proteger al empleo humano, es decir, reservar determinados puestos de trabajo de forma exclusiva para personas para amortiguar la transición laboral, según detalló en la entrevista con ABC News.