Amazon intensificó su apuesta por la inteligencia artificial (IA) con un plan de inversiones que supera los US$ 200.000 millones. La estrategia de la compañía fundada por Jeff Bezos coincide con una reducción de aproximadamente 30.000 puestos de trabajo desde finales de 2025, en un contexto de reorganización empresarial y cambios asociados a la incorporación de nuevas tecnologías.
Esta situación refleja uno de los principales interrogantes que plantea el avance de la IA: si las mejoras de productividad derivadas de su implementación se traducirán en nuevas oportunidades económicas o si provocarán una reducción de la demanda de trabajadores en distintos sectores.
Bezos, quien mantiene una visión favorable sobre el potencial de esta tecnología a largo plazo, también reconoció que el escenario presenta incertidumbres para los inversores. Durante una entrevista con Fox News, el empresario fue consultado sobre la posibilidad de que el auge de la IA constituya una burbuja financiera y respondió que resulta difícil determinarlo.
El magnate advirtió, además, que la velocidad con la que las empresas buscan aprovechar esta tendencia puede llevar a que se destinen grandes cantidades de dinero a proyectos que finalmente no logren consolidarse.
Menos horas de trabajo y mayor productividad
A pesar de los riesgos de inversión, Bezos sostuvo que el desarrollo de la inteligencia artificial podría generar un incremento de la productividad capaz de transformar la organización del trabajo. Según su planteo, algunas personas podrían alcanzar ingresos suficientes para mantener a sus familias trabajando solamente tres días por semana.
El empresario también señaló que, en hogares donde ambos integrantes de la pareja tienen empleo, una mayor eficiencia económica podría permitir que uno de ellos dejara de trabajar al considerar innecesario un segundo salario.
Aunque no detalló cómo se produciría esa transformación ni bajo qué condiciones económicas sería posible, utilizó estos ejemplos para respaldar su postura sobre el futuro del empleo.
Una visión diferente sobre el impacto laboral
Bezos reconoció que numerosos especialistas anticipan pérdidas de puestos de trabajo como consecuencia de la expansión de la IA. Sin embargo, expresó su desacuerdo con esas proyecciones y planteó que el resultado podría ser una escasez de mano de obra, en lugar de una destrucción masiva de empleos.
Su perspectiva contrasta con las advertencias sobre la automatización y sus posibles efectos en el mercado laboral. El impacto definitivo dependerá, entre otros factores, de la velocidad de adopción de estas herramientas y de cómo las empresas y los trabajadores se adapten a los cambios.