La denuncia surgió tras una conversación entre Alexa y una niña de cuatro años.
Una madre denunció que Alexa, el asistente virtual de Amazon, realizó un comentario inapropiado durante una charla con su hija de 4 años.
El episodio ocurrió luego de que la niña le pidiera al dispositivo que contara un cuento gracioso.
El sistema preguntó qué ropa llevaba puesta y pidió ver sus pantalones, según la denuncia.
El caso volvió a encender el debate sobre los riesgos de la inteligencia artificial en entornos familiares.
El repudiable pedido que el asistente virtual Alexa le hizo a una niña de4 años generó una fuerte polémica sobre los límites de la inteligencia artificial en el hogar. Según denunció su madre, el dispositivo desarrollado por Amazon le solicitó a la menor que mostrara qué ropa llevaba puesta durante una conversación aparentemente inocente.
El episodio ocurrió cuando la niña ingresó a la cocina de su casa en Texas y le pidió al parlante inteligente que le contara un cuento gracioso. En medio de la interacción, el sistema interrumpió el relato y comenzó a preguntarle detalles sobre su vestimenta.
La madre, Christy Hosterman, de 32 años, relató el hecho en redes sociales y explicó que la respuesta del asistente digital la alarmó de inmediato. Tras escuchar el intercambio, decidió desenchufar el dispositivo y advertir públicamente sobre los posibles riesgos de estas tecnologías.
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Amazon explicó que la función visual estaba desactivada en perfiles infantiles.
Qué dijo Amazon sobre la denuncia
Tras la difusión del caso, Amazon respondió públicamente y aseguró que el comportamiento del asistente virtual estuvo vinculado con una función experimental del sistema. Según explicó un vocero de la compañía, Alexa podría haber intentado activar una herramienta llamada "Mostrar y contar".
Esta opción está diseñada para describir objetos a través de una cámara integrada. Sin embargo, la empresa remarcó que esa función se encuentra deshabilitada cuando el dispositivo utiliza un perfil infantil, una medida de seguridad destinada a proteger a los menores que interactúan con el asistente.
De acuerdo con la explicación oficial, la cámara nunca se activó y el propio sistema aclaró durante la conversación que no tenía capacidad para ver a la niña. En ese mismo intercambio, Alexa reconoció que su respuesta había sido "confusa e inapropiada".
Aun así, la madre sostuvo que la explicación no resuelve completamente sus preocupaciones. Según expresó, el asistente digital habría identificado desde el inicio que estaba interactuando con una menor, lo que a su entender debería haber impedido cualquier comentario relacionado con la ropa o la apariencia.
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Amazon explicó que la función visual estaba desactivada en perfiles infantiles.
El episodio se suma a otros antecedentes que generaron controversia en torno a la inteligencia artificial. En el pasado, asistentes virtuales recomendaron acciones peligrosas o inapropiadas, lo que reavivó el debate sobre la supervisión de estas tecnologías en entornos domésticos.