VIH: los mitos frecuentes y las respuestas a las dudas más comunes

Se trata de una de las infecciones habituales a nivel mundial, pero tiene varias creencias erróneas en la sociedad, por lo que es importante desmentirlas para una mayor comprensión y ayudar a luchar contra el virus.

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es una de las infecciones más conocidas del mundo, ya que afecta a millones de personas y se realizaron una gran cantidad de estudios sobre los tratamientos y la prevención luego de su descubrimiento. A pesar de la información científica, persisten una serie de mitos que los especialistas marcan que se deben derribar para tener una mayor comprensión y consciencia.

El VIH se trata de un virus que ataca a los linfocitos CD4, un tipo de glóbulos blancos que integran el sistema inmunitario, lo que lleva a que el cuerpo esté más vulnerable a otras infecciones y enfermedades. Según el Ministerio de Salud, en Argentina hay 140 mil personas que viven con la infección, el 13% desconoce su diagnóstico y en el 45% de los casos la detención fue en un estadio avanzado. Además, el 98% de los contagios se registran por actividades sexuales sin protección.

La transmisión se produce principalmente a través de relaciones sexuales vaginales, anales u orales de una persona con otra infectada sin preservativo, cuando se comparten instrumentos como agujas o jeringas o las mujeres a sus hijos durante el embarazo, parto o lactancia sin los cuidados médicos. En cambio, no se transmite con besos, abrazos, sudoración o mocos. Para detectar la infección, los test se realizan con sangre y en algunos casos saliva.

En tanto, entre los síntomas más comunes se encuentran la fiebre, dolores musculares y de cabeza, sudores nocturnos, úlceras bucales, escalofríos o sarpullidos y tiene un período de ventana que en la mayoría de los casos es de un mes, lo que significa que por ese tiempo los anticuerpos no son detectados. También otras personas no notan indicios durante años. Cada 1° de diciembre se conmemora el Día Mundial del SIDA, la fase más avanzada de la infección por VIH.

Test VIH
Es importante realizar testeos para el VIH.

Es importante realizar testeos para el VIH.

En tal sentido, las medidas de prevención son usar preservativo durante las relaciones sexuales, no intercambiar material punzocortante y recurrir a la Profilaxis Pre Exposición (PrEP) y Profilaxis Post Exposición (PEP) para bajar las posibilidades de adquirir VIH. Además, se recomiendan exámenes de laboratorio después de tener sexo sin protección.

Pese a que el virus no tiene cura, el tratamiento antirretroviral (TARV) impide que afecte al sistema inmunológico y ayuda a minimizar la exposición a otras personas. Se trata de usar una combinación de medicamentos, ya que es de por vida y es fundamental debido a que puede llevar a una carga viral indetectable, que se refiere a que no se la puede detectar en sangre, por lo que la infección deja de transmitirse por vía sexual. Se pueden tomar pastillas o aplicar inyecciones.

Pese a los avances científicos difundidos sobre el VIH, la médica infectóloga e integrante de la Fundación Huésped y la Sociedad Argentina de Vacunología e Infectología, Florencia Cahn, subrayó la tarea de enfrentar los mitos de la infección. "Es un desafío porque hay cosas muy instaladas. Hoy por hoy, con las redes sociales y la diseminación de la información muchas veces no chequeada, es muy probable que muchos mitos se diseminen", marcó en diálogo con C5N.

"Lo mejor para evitar las mentiras es ir a las fuentes de información confiables. Por ejemplo, la inteligencia artificial, que es una herramienta indiscutible, algunas veces se le hace preguntas y contesta cualquier cosa", sumó el infectólogo, expresidente de la Sociedad Argentina de Infectología e integrante del Centro Stamboulian, Gustavo Lopardo, a C5N.

Los mitos más frecuentes sobre el VIH

El VIH y el SIDA son lo mismo

Uno de los errores más instalados en la sociedad es considerar iguales al VIH y SIDA. "Las personas pueden vivir con VIH y nunca tener SIDA porque el SIDA es el estadio terminal de la infección por VIH. Si alguien vive con VIH y no recibe tratamiento antirretroviral, el virus se multiplicará en el cuerpo, las defensas bajan mucho y eso puede derivar en el estadio de SIDA, pero no son sinónimos", aclaró Cahn.

También remarcó la importancia de que los pacientes reciban terapia: "Se puede vivir con VIH y tener esa infección que por ahora es crónica porque no se puede curar, pero con un tratamiento adecuado, no se llega a tener SIDA".

VIH
El VIH requiere atención médica.

El VIH requiere atención médica.

Por su parte, Lopardo se refirió al desconocimiento sobre distintas enfermedades infecciosas relacionadas con el SIDA: "Tienen SIDA las personas infectadas desde hace, por ejemplo, siete años, no lo sabían, su sistema inmunológico se deterioró y adquirió alguna infección. La mayoría de los pacientes no escucharon muchas de esas infecciones, como una meningitis por el hongo criptococo. Igualmente, esto no quiere decir que no se lo pueda tratar, mejorar y volver a un estado de vida óptimo".

Las mujeres embarazadas siempre transmiten el virus a sus hijos

Por otro lado, Cahn desmintió que las embarazadas contagian el virus a sus hijos en todos los casos: "Si la mujer está con un tratamiento antirretroviral y tiene su carga viral indetectable, no transmitirá al hijo. Por eso siempre se destaca la importancia de que las personas que viven con VIH lo sepan y reciban tratamiento para evitar transmitir a otros, en el caso de las embarazadas a sus bebés".

En tanto, Lopardo recordó que pese a que en otras épocas no existían tratamientos contra el VIH, las posibilidades de contagio no eran altas. "En la década del ochenta, cuando no había nada para hacer, el riesgo de que una mujer que se embarazaba infecte a su hijo no era del 100%, sino un promedio de alrededor del 25%, ya que en África era el 35% y en Europa del 17%", señaló.

"Quienes se tratan, logran que el virus no se detecte en la sangre aunque no está curado. Es importante que los testeos se realicen no sólo durante el primer trimestre del embarazo", marcó el expresidente de la Sociedad Argentina de Infectología en esta línea.

Sólo afecta al colectivo LGBTIQ+

Asimismo, Cahn subrayó que cualquier persona se encuentra expuesta a contraer VIH independientemente de su género y las prácticas sexuales, por lo que desacreditó la creencia de que se trata de un virus que sólo afecta a la población LGBTIQ+, ya que consiste en una infección de transmisión sexual, como también lo son la sífilis o el HPV.

"Los perfiles de quienes se infectan con mayor frecuencia varía según los lugares. En el mundo, la ONUSIDA brindó un informe en julio y se estima que hay 40 millones de personas viviendo con VIH. De esa cantidad, casi dos tercios viven en el continente africano, donde la principal transmisión es heterosexual o madres que no se testean o no se tratan y contagian a sus hijos", expresó Lopardo sobre los contextos de los enfermos.

Sarpullido
El VIH puede generar sarpullido.

El VIH puede generar sarpullido.

En tal sentido, se refirió a la prevalencia de la propagación: "En otros lugares del mundo, la transmisión es casi siempre por vida sexual. A veces hay un predominio de hombres que tienen sexo con otros hombres y en otros casos no tanto. Las personas de la comunidad LGBTIQ+ tienen un riesgo aumentado pero toda la población está en riesgo de adquirir VIH".

Con el sexo oral no puede haber transmisión

En este marco, Cahn advirtió que el VIH también puede contagiarse mediante el sexo oral, aunque con menor asiduidad: "Es menos frecuente ya que la mayor transmisión ocurre por relaciones sexuales anales o vaginales, pero con el sexo oral también se puede propagar, sobre todo si en la boca hay algún tipo de lesión que incluso puede ser imperceptible".

"Habitualmente, en el sexo oral intervienen dos personas: una con los genitales y otra con la boca. La que usa la boca es la que hace sexo oral receptivo y si bien tiene un riesgo muy bajo, existen infecciones con este tipo de práctica. Por su parte, el que lo recibe tiene una posibilidad prácticamente nula de transmisión", añadió Lopardo.

También resaltó la importancia del nivel viral: "Así como las personas con carga indetectable no transmiten sexualmente, lo opuesto también es cierto porque cuanto más alta es la cantidad de virus, el riesgo de transmisión aumenta marcadamente. Entonces, cuando se le practica sexo oral a alguien que tiene una carga viral muy alta existe riesgo de infección, aunque es bajo".

Para hacerse el test hay que consultar con un infectólogo

Por otro lado, Lopardo destacó que los médicos clínicos deben sugerir a los pacientes que se realicen un test de VIH, como parte de los exámenes de laboratorio "Con alguna frecuencia, los médicos clínicos me dicen 'te voy a mandar a una persona para que le pidas un análisis de HIV'. Yo le respondo 'no hace falta que me venga a ver como infectólogo. En tu rutina de análisis, cuando por ejemplo buscás si tiene anemia o diabetes, pedile un test de VIH'".

"Todas las personas sexualmente activas deben tener al menos un test de VIH en la vida. La frecuencia la saben más los pacientes que los médicos porque depende de la vida sexual. En Argentina el test es gratuito y está disponible en hospitales públicos, centros de atención de salud, obras sociales o prepagas", señaló.

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