Una vez más, una disputa de poder al interior de la barra brava de Chacarita terminó de la peor manera, con sangre. Dos facciones se enfrentaron este fin de semana en el polideportivo que el club tiene en la localidad de San Andrés, en el partido bonaerense de San Martín, y hubo tiros, amenazas de muerte y golpes.
La escena final de la guerra feroz quedó registrada en una grabación que se viralizó en las redes sociales. Allí se ve cómo Ipi, el jefe de la barra disidente, amenaza al jefe de la "oficial", "Chucky" Canteros, totalmente ensangrentado. "Viniste a tirar tiros cuando están los pibes. ¿Qué onda? ¿Querés que nos apuñalemos nosotros dos?”, lo apuró.
Todo estalló cuando el grupo disidente, "Somos Familia", compartía un asado en los quinchos del predio. "Chucky" se enteró y reunió a varios de sus laderos para demostrar quién es el que manda. Llegaron hasta el lugar en dos autos, y dispararon. Mujeres y niños debieron tirarse al suelo para evitar ser alcanzados por las balas.
Tras el ataque, todos los integrantes de la facción disidente salieron del polideportivo dispuestos a vengarse. Mientras huía, el auto en el que iba el líder de la barra "oficial" volcó y sus rivales pudieron atraparlo. Le dieron una paliza y le rompieron el auto. "Chucky" recibió dos puntazos: uno en el abdomen y otro en uno de sus brazos.
Como Canteros estuvo preso en 2012 por narcotráfico, delegó un tiempo el poder de la hinchada en su madre Angélica Molina, que se encuentra en pareja con Raúl Escalante, alias “Muchinga”, histórico líder de la barra “funebrera”. A partir de ahí las cosas cambiaron, y ya no son lo que eran. Lo seguro es que la pelea no terminará acá.