El viernes por la noche, en Carapachay, un ex gendarme devenido sicario fue detenido acusado de ejecutar de un disparo en la cabeza a un comerciante chino, Chen Jian, en un crimen por encargo vinculado a la mafia china. Según la investigación, habría cobrado 5 mil dólares por el asesinato. El testimonio de su pareja y el video del ataque resultan pruebas clave en la causa que conmociona a Vicente López.
Según el video, se lo ve a Ayala descender de una Toyota SW4 y ejecutar de un disparo en la cabeza al comerciante chino de 35 años, dentro del supermercado de su familia. La investigación del fiscal Gastón Larramendi determinó que el crimen estaba vinculado a la mafia de la comunidad china y que el autor material habría sido el ex gendarme de 58 años, detenido junto a su pareja Adriana Cecilia Amado, de 48.
Según la propia pareja de Ayala, este cobró 5 mil dólares por el asesinato, y acumulaba una deuda de acuerdo al registro del Banco Central de más de $17 millones.
Los investigadores destacaron que el seguimiento de las cámaras de seguridad de la Comisaría 6° de Carapachay permitió establecer que el tirador que asesinó a Chen Jian abandonó la Toyota SW4 y continuó la fuga en un Peugeot 208 rumbo a San Martín. El rastreo de imágenes llevó a los investigadores hasta los domicilios de los sospechosos en Libertad, partido de Merlo.
Además de los vehículos, otra pista clave fue el pago realizado en el supermercado con una billetera virtual, cuyos datos permitieron identificar a los acusados.
Mientras tanto, la Justicia espera indagar mañana a los sospechosos. El allanamiento en la casa de Luis Ayala terminó con el secuestro de tres pistolas que serán peritadas, su antigua ropa de Gendarmería y varios teléfonos celulares. La investigación sigue en curso: el fiscal Gastón Larramendi busca determinar el verdadero motivo del crimen de Chen Jian y quién ordenó su muerte, si fue una tríada de las que operan en el conurbano o un enemigo puntual. El estilo del ataque es claramente mafioso, aunque Ayala, de ser culpable, dejó rastros evidentes en su accionar.