Vecinos porteños, en alerta por la venta del terreno lindero al Monasterio Santa Catalina

La ONG Basta Demoler, junto a distintos grupos de ciudadanos, intentan defender el Monumento Histórico Nacional ante el avance de las operaciones inmobiliarias.

Los vecinos porteños mostraron su preocupación por la inminente venta del terreno lindero a la Iglesia y el Monasterio de Santa Catalina de Siena, ubicado en el Microcentro de la Ciudad de Buenos Aires y construido en 1745 por el arquitecto jesuita Giovanni Andrea Bianchi.

Un grupo de ciudadanos y organizaciones defensoras del patrimonio histórico y cultural de CABA, están en estado de alerta ante un "posible nuevo embate inmobiliario que desafía el legado arquitectónico, histórico, arqueológico y espiritual en el predio". Al mismo tiempo, recalcan que a raíz de la decisión podría afectarse de manera irreversible la antigua construcción y su entorno.

La ONG Basta Demoler, junto a vecinos y amigos de Santa Catalina, movilizan en defensa del patrimonio y advirtieron en un mensaje "no estar dispuestos a otros avasallamientos en el mencionado lugar donde descansan dos monumentos históricos nacionales".

En el texto, recalcan que la construcción del Monasterio, cuya propietaria es Nehuente SRL, perteneciente a Carlos Schargorodsky, "no por ser 'propiedad privada' deja de ser un ámbito de especial valor y significatividad para los ciudadanos de Buenos Aires"

En ese sentido, remarcan y mencionan números, libros y artículos que "refieren a sus orígenes y, por ende, al compromiso que los vecinos tienen como sociedad a la hora de ver que se atentaría contra su aura y valor fáctico por ser referencia y lugar histórico desde el año 1745".

Además, mencionaron que se "resisten a desestimar su riqueza arqueológica poniendo en marcha serios y contundentes estudios que mostrarían que el terreno esconde reliquias de un pasado fundacional que amerita claras y decididas expresiones de respeto".

Por todo eso, "se ha presentado ya un proyecto de ley para la expropiación del lugar y la construcción de una plaza que pueda hacer honor a la memoria colonial. Expropiar para preservar. Expropiar y construir una plaza que estimule la memoria y ponga costo a inversiones y operaciones inmobiliarias que se desentienden de lo valioso para el conjunto de la sociedad, como ya ocurrió en otras oportunidades, haciendo caso omiso incluso a lo pautado por la Justicia".

Finalmente, los defensores del espacio y los Amigos de Santa Catalina que velan por el patrimonio histórico, cultural y arquitectónico se muestran decididos a seguir alentando dicha ley pidiéndole al Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta su expropiación y la revalorización de este sitio emblemático de la Ciudad de Buenos Aires.