Una postal que se repite: 30 trabajadores despedidos en la panificadora La Perla

Los empleados reclaman la falta de pago de salarios, el aguinaldo y también de las indenmizaciones. "Hace dos meses que pagan en efectivo para no blanquear la plata que ingresa y fingir que la empresa está mal", relataron.

Una imagen que se ve una y otra vez: trabajadores de la reconocida empresa panificadora La Perla llevan adelante una protesta en las puertas de la planta tras ser despedidos sin percibir las indemnizaciones correspondientes.

El conflicto afecta a 30 empleados, 15 desafectados a inicios de mes y otros 15 al cierre de agosto, en un esquema de cesantías que los propios damnificados advierten que podría incrementarse en los próximos días.

Los cesanteados relataron que la notificación del despido ocurrió de manera abrupta: al llegar a sus puestos habituales, personal de seguridad privada contratado por la firma les impidió el acceso argumentando una "reestructuración" interna. Según denunciaron, el departamento de Recursos Humanos interrumpió las comunicaciones y no ofrece respuestas sobre las liquidaciones finales.

Entre los reclamos más graves, los exempleados señalaron un deterioro paulatino en las condiciones laborales previo a las cesantías: "Ayer cobramos la tercer parte del aguinaldo que lo debían estando despedido, cosa que no tenía que haber pasado, tenían que pagar todos juntos", recriminó Cristian, un hornero con 14 años de antigüedad en la planta.

"Hace aproximadamente ya van a ser dos meses que nos pagan en efectivo, pero es la nueva modalidad, entre comillas, de ellos para no blanquear la plata que ingresa y hacer un invento, entre comillas, que está en crisis la empresa", advirtió Melina, exempleada del área administrativa.

"Al contrario, estamos en una época baja, entre comillas, de la venta de pancho y hamburguesa que no tendría que haber y hay una cantidad de producción impresionante", añadió en diálogo con C5N.

"Del 100% que nos tenían que aportar se había hecho como un preventivo de crisis, entre comillas, que solo la empresa iba a aportar un 10% nada más", sostuvo la misma exempleada, remarcando además que "la empresa no teníamos ART, yo me encargaba de lo que era también la parte de ART y no tenían ART los compañeros, nadie. Así que si a vos te pasaba un accidente, nada, andá arreglate".

La plantilla cesanteada incluye a operarios y personal administrativo con hasta 14 años de antigüedad, quienes hoy enfrentan un escenario crítico. Israel, otro de los operarios despedidos tras más de una década en la fábrica, describió el impacto en su vida cotidiana: "Las deudas siguen llegando, que se acaba la garrafa, que hay que comprar la comida, que la luz se fue al... y la verdad que es un estrés constante, pero bueno, hay que estar firme para la familia".

Ante la falta de cobro, debió volcarse a hacer viajes en moto para poder llegar a fin de mes: "Tengo que trabajar como 10 horas en la moto. O sea, mi compañera llega del trabajo al mediodía, comemos, me voy a laburar y hasta las 12:30 de la noche no vuelvo".

El reclamo salarial apunta a los propietarios de la firma, una familia de cinco hermanos entre los que se encuentra el mediático influencer de inversiones Javier Ferrer. "Él se dedica a recomendar inversiones, a invertir... Hay un video en TikTok que dice que es el mejor pan y la verdad que nada que ver, pero bueno, es como una contradicción lo que dice en realidad. No piensa en sus empleados", enfatizaron durante la protesta.

Frente a la inacción de la compañía, los manifestantes exigen que la patronal dé la cara y liquide de inmediato lo adeudado: "Nosotros ni siquiera estamos pidiendo la reincorporación, sino llegar a un acuerdo y que nos paguen lo que nos corresponde", concluyeron.