Un testigo que declaró este miércoles en el juicio por la denominada Masacre de Wilde declaró que uno de los policías que participó del hecho intentó plantarle el arma a una de las víctimas que viajaban en el remís. Además, negó que se hayan efectuado disparos desde ese vehículo.
En una jornada que se extendió hasta las 17, el testimonio más importante fue el de un testigo presencial del hecho, que aquel 10 de enero de 1994 se encontraba sentado junto a su esposa y al dueño de una parrilla, en la vereda del local gastronómico.
Voceros judiciales informaron a Télam que el hombre declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Lomas de Zamora que, mientras aguardaba para almorzar, vio pasar el automóvil Peugeot 505 conducido por el remisero Norberto Corbo y que detrás los perseguían policías disparándoles.
Según el relato, el Peugeot detuvo su marcha al chocar contra el auto del dueño de la parrilla, con quien estaba reunido. Posteriormente, vio como uno de los policías intentó colocarle un arma de fuego a una de las víctimas que se encontraban en el auto, en el que viajaban como pasajeros Gustavo Mendoza y Enrique Bielsa.
En la misma línea, el testigo señaló que el policía no pudo lograr su cometido, ya que el hombre, a quien no pudo identificar, ya se encontraba muy malherido y temblaba.
La masacre de Wilde
El episodio fue un caso emblemático de gatillo fácil, que sucedió el 10 de enero de 1994 en Wilde. Cuatro inocentes fueron asesinados por efectivos que los confundieron con delincuentes.
Las víctimas fueron el remisero Norberto Corbo, sus pasajeros Gustavo Mendoza y Enrique Bielsa, quienes viajaban a bordo de un Peugeot 505. Además, el vendedor de libros Edgardo Cicutín, que se trasladaba en un Dodge 1500, conducido por Claudio Díaz, el único que sobrevivió al ataque.
Los imputados en el juicio
Los procesados que llegaron al juicio en libertad son: los excomisarios Roberto Mantel y Eduardo Gómez; el exoficial Osvaldo Lorenzón; los exsubtenientes Marciano González y Pablo Dudek; y los exoficiales Julio Gatto y Marcelo Valenga; y el excabo Marcos Rodríguez.
También se encuentra imputado el exsubteniente Marciano González, quien sufrió un ACV hace poco más de un año y aún resta que se entregue una pericia médica que indique si está en condiciones o no de afrontar el debate.
Los acusados afrontan cargos por los delitos de cuádruple homicidio simple y un homicidio simple en grado de tentativa, ya que una de las víctimas (Díaz) sobrevivió.