Un hombre de 76 años murió decapitado tras embestir con su automóvil la parte trasera de un tractor sobre la ruta provincial 77, a la altura del paraje Santa Irene, cerca de Miramar. El vehículo rural circulaba con las luces totalmente obstruidas por la carga.
La víctima, identificada como Atilio Alberto Pallaro, conducía un Volkswagen Voyage que chocó contra un tractor Deutz. El vehículo de mayor porte trasladaba un soporte metálico de doble pinche, estructura que utilizaba para el movimiento de pesados rollos de pastura compactada para el ganado.
Los peritajes policiales en el lugar del hecho determinaron que los fardos tapaban por completo los focos traseros de la maquinaria. Esta falta de visibilidad impidió que el automovilista advirtiera la presencia del obstáculo sobre la calzada antes del impacto.
A causa de la violencia de la colisión, uno de los hierros del soporte atravesó el habitáculo y causó la muerte instantánea del conductor por decapitación.
El fiscal de Delitos Culposos, Germán Vera Tapia, dispuso la inmediata aprehensión del tractorista, un joven de 21 años identificado como Damián Rulín. El operario permanece alojado en una dependencia policial de la zona bajo la imputación penal de homicidio culposo.
La Ley Nacional de Tránsito prohíbe de forma expresa la circulación nocturna de maquinaria agrícola en rutas nacionales y provinciales sin las medidas de seguridad reglamentarias. El transporte de estos elementos exige una señalización lumínica especial para evitar tragedias viales.