Tiroteo y toma de rehenes en Zárate: se conocieron los impactantes audios de la policía

Los agentes fueron recibidos a los tiros por cinco delincuentes que asaltaron una carbonera en la provincia de Buenos Aires y luego se fugaron. Hay dos muertos.

En los mensajes pedían desesperadamente refuerzos para enfrentar la situación. "Tengan precaución, todos con chaleco antibalas, por favor. Son 8 masculinos, jefe", imploraba una de las agentes en la comunicación. Otro de ellos, pidió "protocolo de ambulancia en el lugar y apoyo".

Por último, a la mujer policía se la escucha hablar entrecortado y mencionar a su compañero que muere producto del impacto de bala. "Enfrentamiento armado de adentro hacia afuera", concluye.

El hecho se produjo en el comercio, ubicado en la Ruta 193 a la altura del kilómetro 13. Durante el robo, al menos cinco delincuentes de tomaron de rehenes a los empleados y abrieron fuego contra los uniformados.

cantero zarate

En ese tiroteo falleció un empleado de la carbonera, mientras que un policía identificado como Nicolás Canteros de 25 años, resultó herido en el abdomen y, tras ser derivado a un hospital de la zona, murió. En tanto, los ladrones lograron fugarse del lugar en un vehículo por la ruta provincial 6, en dirección hacia la localidad de Ingeniero Masschwitz, añadieron las fuentes consultadas.

Por otro lado, un oficial del Grupo de Prevención Motorizada llamado Ezequiel Romello, resultó baleado en una pierna y fue llevado en una ambulancia a un centro de salud.

Voceros judiciales y policiales informaron a Télam que, al llegar a la puerta del lugar, los policías fueron recibidos a los tiros por los asaltantes, quienes mantenían reducida a una familia.

Aseguran que el asalto a la carbonera fue un "golpe comando" y que se hizo "inteligencia" previa

El hijo del propietario de la carbonera de la ciudad de Zárate aseguró que se trató de un "golpe comando" y que los delincuentes debieron realizar "cierta inteligencia" para poder cometerlo.

"Los vecinos dicen que es impresionante la balacera que hubo, no podían creer la magnitud de los disparos", expresó el hombre en declaraciones realizadas esta mañana a la prensa desde la puerta de la casa de su padre, al referirse al tiroteo ente la banda y la policía en el que, según testigos, se realizaron unos 50 disparos.

Ramiro contó que el hecho se inició alrededor de las 19.30 del jueves cuando ingresaron al predio donde está la carbonera y la vivienda familiar entre cuatro y cinco delincuentes que se repartieron: unos redujeron en una de las casas a tres empleados y otros entraron a la casa del dueño del lugar, quien se hallaba con su hermana, su hija y una sobrina.

"Redujeron a todos, también a la gente que estaba en la casa de los empleados y matan a uno de los empleados en un forcejeo. A mí me notifican esto cerca de las 20 y me vengo derecho, pero ya había pasado todo, un tiroteo con la policía", relató.

Según contó Ramiro, una vez que mataron de un tiro en la cabeza al empleado Luciano Padrón, cuando aparentemente forcejó con ellos, los asaltantes se llevaron al resto de los trabajadores de la carbonera a la casa del dueño, donde redujeron a la familia.

"Les decían que los vendieron, que querían plata. Estaban mi papá, mi sobrina, mi tía y mi hermana, a quienes amenazaron y tiraron al piso (...) los ataron con cables y cordones y a mi hermana la subían y bajaban por la escalera pidiéndole más cosas", añadió Ramiro, quien agregó que sus familiares escucharon a los delincuentes decirse entre ellos que se habían "mandado una cagada" en referencia al crimen del empleado Padrón.

Consultado sobre si su familia había realizado alguna operación comercial diferente por la que tuviera más dinero que el habitual en la casa, el hombre dijo que él es quien se dedica a repartir el carbón en la zona y que la actividad fue "la normal de siempre".

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