Los estudiantes de un colegio privado de la localidad chubutense de Comodoro Rivadavia fueron los destinatarios de una fuerte amenaza a través de redes sociales con el mensaje “una bala para cada alumno”.
Las autoridades del Colegio Deán Funes activaron el protocolo de seguridad tras recibir mensajes intimidatorios. La policía investiga el origen de las amenazas que generaron temor en toda la comunidad educativa.
Los estudiantes de un colegio privado de la localidad chubutense de Comodoro Rivadavia fueron los destinatarios de una fuerte amenaza a través de redes sociales con el mensaje “una bala para cada alumno”.
El hecho ocurrió en la Casa Salesiana Deán Funes, una institución educativa religiosa ubicada en el barrio General Mosconi, y generó un impacto entre familias, alumnos y docentes. La publicación incluyó amenazas directas hacia los alumnos y daba cuenta de una posible acción violenta.
“Los vamos a recagar a tiros a todas las lacras. Ya les avisamos”, señaló uno de los mensajes publicados en un perfil que ya fue dado de baja, donde también advirtieron: “Mañana para antes de las 10 ninguno queda vivo”.
Ante esta situación, las autoridades del colegio resolvieron activar el protocolo de seguridad y radicar la denuncia correspondiente. La Policía de Chubut comenzó a trabajar de inmediato para identificar el origen de la amenaza, en colaboración con la División de Investigaciones y la fiscalía de turno.
En paralelo, la fiscalía especializada en cibercrimen analiza el contenido de los mensajes y la trazabilidad de las publicaciones con el objetivo de identificar a los responsables. La investigación no descarta ninguna hipótesis, aunque por el momento no se han reportado personas detenidas.
Desde el colegio emitieron un comunicado dirigido a las familias, en el que se informa que las actividades académicas continúan con normalidad, pero bajo estrictas medidas de seguridad. También solicitaron “evitar la difusión de rumores no chequeados” y pidieron calma.
Mientras tanto, el miedo sigue presente entre los padres y madres del alumnado, que exigen respuestas concretas y mayores controles. En un contexto nacional donde los casos de violencia en entornos escolares generan creciente preocupación, este nuevo episodio vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en las instituciones educativas.