Un nuevo caso de dengue fue confirmado en la Provincia de Buenos Aires, según el Boletín Epidemiológico Nacional de la semana 36. Se trata de un paciente con antecedente de viaje a Ecuador, infectado con el serotipo DENV-3. Con este, ya son tres los casos confirmados en la temporada 2026-2027, todos en la misma jurisdicción.
El informe oficial detalló además siete casos probables en Salta, Entre Ríos y Buenos Aires, 489 sospechosos en estudio y 376 descartados. Aunque el escenario se mantiene de bajo riesgo y sin transmisión autóctona, las autoridades remarcan la necesidad de vigilancia intensificada: el ingreso de nuevos serotipos importados podría favorecer la circulación en zonas con condiciones ambientales y sociales propicias.
Además, se registraron seis casos de fiebre chikungunya en el país, clasificados como probables, cinco en la provincia de Salta —en los departamentos General San Martín, Orán y Rivadavia— y uno en Formosa.
Aunque no hubo nuevos confirmados en la última semana, el antecedente del brote en el NOA durante este año obliga a sostener la vigilancia epidemiológica y la búsqueda activa de pacientes con síndrome febril agudo inespecífico, para detectar a tiempo posibles focos de transmisión y evitar la circulación simultánea de distintos arbovirus.
Mosquitos bajo la lupa: recomendaciones y cuidados
Con la llegada de la primavera y las primeras temperaturas altas, sumadas al impacto del fenómeno de El Súper Niño que trae tormentas e inundaciones, los especialistas recomiendan reforzar las medidas de prevención contra el dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos. Es clave eliminar recipientes que acumulen agua en patios, balcones y terrazas, mantener tapados los tanques y limpiar canaletas para evitar que se conviertan en criaderos.
También se aconseja usar repelente, ropa clara y de manga larga en zonas donde prolifera el mosquito Aedes aegypti, especialmente después de lluvias intensas.
En paralelo, ante el aumento de la humedad y los anegamientos, las autoridades sanitarias insisten en ventilar los hogares, evitar el contacto con aguas estancadas y reforzar la higiene personal para reducir riesgos de infecciones.
Además, se recomienda estar atentos a los síntomas compatibles con dengue (fiebre, dolor muscular, sarpullido) y consultar de inmediato al sistema de salud. La combinación de calor, lluvias y acumulación de agua genera un escenario propicio para la circulación de arbovirus, por lo que la prevención comunitaria resulta fundamental.