Se quedó dormido y huyó: la declaración del acusado por la muerte de Eugenia Carril
El detenido fue indagado por la fiscalía y quedó imputado por el delito de homicidio culposo agravado tras haber atropellado a la adolescente de 18 años, hallada sin vida en una zanja de la localidad bonaerense de Villa Elvira.
Julio Cornelio Guerra Torres se entregó el domingo luego de que la Policía identificara y secuestrara la Chevrolet Meriva que manejaba.
El hombre de 41 años detenido por la muerte de la joven de 18 años, Eugenia Carril, en La Plata declaró ante el fiscal Fernando Padován este lunes. Julio Cornelio Guerra Torres dio su versión de los hechos y declaró que venía cansado de trabajar y “cabeceó” al volante, quedándose dormido. Quedó imputado por el delito de homicidio culposo agravado.
Después de entregarse a las autoridades, el conductor de nacionalidad extranjera acusado de haber atropellado y causado la muerte de la joven estudiante hallada sin vida en una zanja de Villa Elvira, se sometió a indagatoria. En las últimas horas, el fiscal Fernando Padován lo interrogó y el detenido ofreció su versión de los hechos, aunque no pudo responder una pregunta clave, según informaron fuentes de la investigación.
Tras su declaratoria, Guerra Torres fue imputado por homicidio culposo agravado, debido a la conducción antirreglamentaria y al abandono de persona. La Justicia de Garantías aún no definió si permanecerá detenido. El hombre dijo haber sentido un impacto como si fuera un proyectil, entró en pánico y se fue a su casa sin pedir ayuda. Al día siguiente, al ver los daños en su vehículo, sospechó que podía haber sido él y decidió entregarse con una abogada.
Cómo sucedieron los hechos
El viernes pasado, Eugenia Carril regresaba de estudiar y bajó del colectivo de la línea Este, ramal 14, en la esquina de 7 y 96. Desde allí se dirigió camino hacia su casa, ubicada en 1 y 96, un recorrido de unas seis cuadras. Durante ese trayecto, las cámaras del Centro de Monitoreo Municipal registraron sus movimientos por la vía pública. Tiempo después, el cuerpo de la joven estudiante fue hallado en una zanja ubicada en la intersección de las calles 3 y 96, en el barrio Aeropuerto. El descubrimiento lo hicieron vecinos de la zona, quienes dieron aviso inmediato a la Policía Bonaerense, mientras sus padres la buscaban desesperadamente.
Eugenia Carril de 18 años
Una vez reconstruido los hechos, el detenido declaró que ese viernes de la tragedia “venía de trabajar cansado” y, mientras manejaba su Chevrolet Meriva que quedó secuestrado por la Policía, “cabeceó una o dos veces y sintió un impacto, como si alguien hubiese arrojado un proyectil”.
Según su testimonio, entró en pánico y se fue a su casa sin pedir ayuda. Al día siguiente, al ver los daños en su vehículo, sospechó que podía haber sido él y decidió entregarse con una abogada ante el gabinete de Homicidios de la DDI La Plata. De todos modos, para ese entonces, el acusado ya había sido identificado por el fiscal quien había solicitado la orden de detención.
Inconsistencias en el relato de los hechos
Durante la indagatoria, el acusado no pudo explicar si perdió el control del vehículo o intentó esquivar algo, pese a los severos daños que presentaba su Chevrolet Meriva gris: una óptica rota, el capó abollado y el guardabarros delantero del lado del acompañante. Tampoco logró justificar por qué, tras entrar en pánico y llegar a su casa tocando bocina, no dio aviso a los servicios de emergencia, aun viviendo cerca del lugar.
Tras el hallazgo del cuerpo de Eugenia, la causa comenzó como “averiguación de causales de muerte”, pero rápidamente dos videos sugirieron que había sido atropellada y abandonada. La autopsia confirmó que la joven sufrió golpes y murió por un traumatismo craneal grave combinado con asfixia.