En medio de la angustia por el desfinanciamiento y desinversión del Conicet a manos del gobierno de Javier Milei, el investigador Ezequiel Petrillo denunció que “No dejan que ejecutemos los fondos”.
Ezequiel Petrillo habló en La Mañana y reclamó por el presupuesto que desde el Gobierno le retuvieron: "Me habían adjudicado dinero que gané y no puedo usarlo".
En medio de la angustia por el desfinanciamiento y desinversión del Conicet a manos del gobierno de Javier Milei, el investigador Ezequiel Petrillo denunció que “No dejan que ejecutemos los fondos”.
El becario se refirió a la carta elaborada por 68 ganadores del Premio Nobel y mencionó: “Hubo tres investigadores particulares de renombre hicieron la carta, son extranjeros. La situación es crítica, veníamos mal y ahora estamos en el horno”.
En diálogo con La Mañana, con Luciana Rubinska y Juan Amorín, Petrillo reconoció: “La palabra clave es incertidumbre, porque no sabés cuán malo puede llegar a ser esto a futuro”.
El caso puntual del investigador tiene que ver con sus fondos. “Tengo financiamiento que concursé y gané hace años. Ese hoy está trabado, me habían adjudicado el dinero y chequearon que tengo fondos, pero no puedo usarlo”, contó.
En la misma línea, Petrillo agregó que “pisaron el presupuesto en general. No podemos ejecutar los fondos que ya teníamos Dejen que los ejecutemos”.
Por otro lado, aclaró que “en ningún país del mundo el sistema privado aborda investigaciones básicas. Se aborda desde el privado cuando está por terminar”.
Un grupo de 68 científicos ganadores del Premio Nobel le enviaron una carta al presidente Javier Milei en la que expresaron su preocupación por el desfinanciamiento a la ciencia y la tecnología y destacaron el aporte que los investigadores argentinos realizaron al conocimiento mundial a lo largo de la historia.
"Observamos cómo el sistema argentino de ciencia y tecnología se acerca a un peligroso precipicio y nos desalientan las consecuencias que esta situación podría tener tanto para el pueblo argentino como para el mundo”, indicaron en el documento, que también fue dirigido al jefe de Gabinete Nicolás Posse, al presidente del Conicet Daniel Salamone y a todos los diputados y senadores nacionales.
Los principales referentes de la ciencia a nivel global alertaron: “Tememos que Argentina esté abandonando a sus científicos, estudiantes y futuros líderes de la ciencia. Nos preocupa que la dramática devaluación de los presupuestos del CONICET y las Universidades Nacionales refleje no sólo una dramática devaluación de la ciencia argentina sino también una devaluación del pueblo argentino y del futuro de Argentina”.
“Si no fuera por la ciencia y los científicos argentinos, las causas y el tratamiento del cáncer, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares habrían seguido siendo un misterio durante décadas más. Si no fuera por la ciencia y los científicos argentinos, careceríamos de elementos clave para nuestra comprensión del funcionamiento del Universo, desde el funcionamiento de los átomos hasta el funcionamiento de los virus, las células, los genes, el ARN y los ecosistemas”, resaltaron sobre sus colegas argentinos. En esa línea, advirtieron que "devaluar y/o cancelar a la ciencia argentina sería un grave error”.
Además, aseguraron que “sin una infraestructura para la ciencia, un país cae en el desamparo y la vulnerabilidad, sin desarrollar su propia tecnología para avanzar, ni capacitar a las personas ni desarrollar la infraestructura necesaria para aplicar el conocimiento científico y tecnológico de otros a los problemas regionales, nacionales y locales". "¿Dónde dejaría a la Argentina una situación así?”, preguntaron.
“Todos estos avances han sido consecuencia del apoyo gubernamental a la investigación básica. El progreso económico y social en las sociedades modernas y la creación de riqueza a partir de los recursos naturales de un país están estrechamente vinculados a una fuerte inversión pública en ciencia y tecnología”, comentaron luego de mencionar una lista de hitos científicos y tecnológicos que ubican a la Argentina como el único país de la región en alcanzarlos.
Por último, se unieron al reclamo de los científicos nacionales por el restablecimiento del presupuesto para el sector: “Congelar los programas de investigación y disminuir el número de estudiantes de doctorado y de investigadores jóvenes provocará la destrucción de un sistema que tardó muchos años en construirse, y que requeriría muchos, muchos más para ser reconstruido”.