Macarena Distefano, la TikToker que fue detenida en su domicilio acusada de vender droga en los boliches de zona oeste, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria.
Antes de su detención, la influencer mostraba en sus redes sociales una vida de lujos, con viajes, propiedades y camionetas importadas. Sin embargo, Macarena fue detenida en su domicilio y permaneció varios meses tras las rejas, acusada de narcomenudeo.
Macarena Distefano, la TikToker que fue detenida en su domicilio acusada de vender droga en los boliches de zona oeste, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria.
Tras recibir la prisión domiciliaria, luego de pasar aproximadamente dos meses presa, hizo un descargo en sus redes sociales y negó las acusaciones, “jamás elegí la mentira porque no está en mí. La situación por la que estoy pasando es muy fuerte, es totalmente injusta. La verdad es que soy inocente y nada de lo que se dijo es verdad”, expresó la joven en su cuenta de TikTok.
La influencer de 30 años, explicó que no está del todo preparada para hablar sobre la causa debido a las restricciones judiciales, “la verdad es que no me siento lista, preparada. Estoy muy asustada. Pensé mucho en hacer este video antes. Hay muchas cosas que no puedo hablar porque no puedo obstruir a la Justicia”, aclaró.
Durante la grabación, Macarena mostró una agenda que usó durante sus días en la cárcel y leyó unas palabras que escribió, mientras esperaba su libertad, “estoy muy orgullosa de lo que soy y de lo que viví. Me veo al espejo y veo a una simple nena que todavía está intentando sanar. No siempre podemos con todo y hay que aprender a dejarse ayudar y acompañar”, leyó.
En ese contexto se refirió a cómo trataron los medios de comunicación y cuestionó a los que hablaron sobre ella, “me da mucho miedo la libertad con la que se sientan a hablar en programas a arruinarle la vida y la moral a una persona. A arruinar una familia”, lamentó y continuó, “mi familia es sana al 100%. Mis abuelos no te dejan sin pagar una boleta de luz. No les puedo explicar el dolor que ellos pasaron”.
La policía allanó el departamento de la joven y secuestró siete gramos de tusi (cocaína rosa) con respecto a esto aseguró que el procedimiento existió pero negó categóricamente tener relación alguna, “es verdad que me allanaron mi casa y encontraron siete gramos, que para una persona que consume saben que siete gramos no es nada”,expresó.
Si bien todavía no puede dar demasiada información sobre su causa, prometió que dará las explicaciones correspondientes, “no puedo ponerme a explicarles en detalle, quizás algún día sí. Estoy agradecida con las personas que me conocen hace mucho y salieron a defenderme. Hace 10 años trabajo con las redes y si hay algo que me caracteriza es la transparencia”.
Para finalizar su video, agradeció el apoyo de su familia, “les juro por la vida de mis abuelos que estoy diciendo la verdad”, y agregó, “no puedo creer con el amor que me sostuvieron. Estoy muy orgullosa de la gente que me rodea y le agradezco a Dios por abrirme los ojos a los golpes”.
Es influencer y creadora de contenido argentina de 30 años, oriunda de la zona de San Martín y residente en La Matanza, es conocida en redes sociales como TikTok e Instagram por exhibir un ostentoso estilo de vida. Sin embargo, cobró más notoriedad a raíz de una causa judicial en la que se la acusa de integrar una banda de narcotraficantes.
Los investigadores pusieron el foco en su alto patrimonio, dado que en sus redes sociales, mostraba viajes internacionales (París, Cancún, San Andrés), cirugías estéticas y camionetas de alta gama sin registrar un empleo formal o el pago de monotributo, fue entonces que comenzaron a sospechar era testaferro o que sus ingresos provenían del narcotráfico.
Distefano fue arrestada tras un operativo de la Gendarmería Nacional en su departamento. Durante el procedimiento se le secuestró una camioneta, su teléfono iPhone para ser peritado y siete gramos de tusi (cocaína rosa) cantidad que su defensa argumenta que era para consumo personal.
Tras pasar casi dos meses tras las rejas, obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria con tobillera electrónica debido a que se acreditó que es la principal cuidadora y referente afectiva de un menor de edad en contexto de vulnerabilidad.