El paro de colectivos anunciado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA) para este miércoles 29 de julio no tendrá ningún impacto en el AMBA. El servicio de transporte público continuará funcionando con normalidad tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el conurbano bonaerense, debido a que la conducción nacional del gremio ya alcanzó un acuerdo salarial trimestral con las cámaras empresarias que operan en esa región.
La medida de fuerza se encuentra circunscripta exclusivamente al interior del país, con foco en las provincias de Catamarca y La Rioja. En ambas jurisdicciones, los choferes reclaman el cumplimiento de las escalas salariales acordadas a nivel nacional, denunciando que las empresas locales no reconocieron los incrementos correspondientes desde enero.
La huelga estaba prevista para comenzar a las 00 horas del miércoles, con un cese total de actividades en las dos provincias afectadas. Sin embargo, en las últimas horas la seccional de Catamarca decidió poner la medida en un "compás de espera", luego de ser convocada por el Gobierno provincial a una reunión clave para intentar destrabar el conflicto salarial.
En el resto del país, donde no se registraron incumplimientos similares, el transporte de pasajeros funcionará de manera habitual, marcando una diferencia clara entre la situación laboral que atraviesa el AMBA y la de algunas provincias del noroeste argentino.
Hasta cuándo será el paro de colectivos del miércoles 29 de julio
La medida de fuerza fue convocada originalmente por la UTA como una huelga por tiempo indeterminado, lo que implica que la reanudación del servicio quedará supeditada a que las empresas garanticen el pago de las deudas salariales y la aplicación de la escala vigente que reclaman los trabajadores del sector.
En el caso puntual de Catamarca, la situación permanece en suspenso hasta el jueves 30 de julio, fecha en la que se llevará adelante una audiencia con las autoridades provinciales. Desde el gremio remarcaron que la protesta no fue cancelada, sino que su continuidad quedará condicionada al resultado de esa negociación. En ese sentido, el referente de UTA Catamarca-La Rioja, Roque Chanquía,declaró "Un levantamiento de medidas de nuestro lado es imposible que se dé por todo el tiempo transcurrido".
La extensión del conflicto también podría verse alterada si los Ministerios de Trabajo provinciales se inclinan por dictar la conciliación obligatoria. Esta herramienta legal obligaría a ambas partes a suspender temporalmente las medidas de fuerza, permitiendo que las unidades vuelvan a circular mientras continúan las negociaciones entre el sindicato y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP). El reclamo de fondo responde a la diferencia salarial que denuncian los conductores del interior respecto al resto del país.