La Ciudad de Buenos Aires atraviesa un retroceso histórico en su natalidad que ya impacta de forma directa en su sistema educativo. En menos de diez años, la cifra de nacimientos anuales cayó de 43.716 a 24.690, una disminución del 44% que las autoridades porteñas esperan se profundice. Esta tendencia ha derivado en una baja sostenida de inscriptos tanto en los jardines de infantes como en la primaria, forzando una reestructuración del esquema escolar vigente.
Las estadísticas del Ministerio de Educación porteño reflejan que la Tasa Global de Fecundidad en el distrito se desplomó de 1,9 en 2010 a un crítico 0,9 en la actualidad. Este valor sitúa a la Capital Federal muy por debajo de la tasa de reemplazo poblacional (2,1 hijos por mujer), acelerando un proceso de decrecimiento y envejecimiento demográfico que comenzó a manifestarse con fuerza a partir de la segunda década del siglo.
El impacto es particularmente visible en la sala de 4 años, donde la población proyectada para 2026 será de apenas 22.000 estudiantes, lo que implica casi 7.000 niños menos en el sistema estatal y unos 7.600 menos en el privado respecto a años previos. En el nivel primario, el primer grado terminó 2025 con casi diez mil alumnos menos que en 2019, una contracción del 34% que anticipa aulas semivacías para los ciclos venideros.
Ante este panorama, la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio, advirtió que "cuando cae la matrícula en las escuelas, su sustentabilidad se derrumba". Según la funcionaria, la falta de demanda de vacantes genera inevitablemente el "cierre de establecimientos o fusiones entre dos o más escuelas para reducir costos", una medida que busca ocupar a los docentes en cursos que alcancen el mínimo de alumnos requerido.
Cierre de salas y reconfiguración del sistema por falta de alumnos
Durante el último ciclo lectivo, el Gobierno porteño ya dispuso el cierre de cerca de 80 salas de Nivel Inicial y la fusión de más de 120 cursos de jornada simple por falta de matriculados. Esta reconfiguración afectó a diversas instituciones, como la Escuela Infantil N° 05/01 y los jardines de las primarias Nº 04 y Nº 01, donde la oferta debió ajustarse a una realidad poblacional que ya no requiere la misma cantidad de espacios que hace una década.
En la educación primaria y secundaria, el fenómeno se tradujo en la fusión de más de 285 cursos. En muchos casos, las secciones de jornada simple se transformaron en jornada completa para absorber la escasa matrícula disponible.
La zona sur de la Ciudad es el área más afectada, con proyecciones que prevén una reducción del 45% en la escolaridad primaria para 2028.
Mientras tanto, la Legislatura porteña avanzó en la creación de un Registro Público de Vacantes para intentar ordenar el sistema. Los expertos señalan que este vacío en las aulas es solo "la punta del iceberg" de un proceso que próximamente afectará al mercado laboral y al sistema previsional.