A más de 10 años de uno de los momentos más recordados de la televisión, Juan Ignacio Pierri recordó la frase que pronunció en agosto de 2013: "Pero mató a Ángeles", revelando la identidad del asesino de Ángeles Rawson. El pequeño de entonces, puso luz al femicidio que conmovió a toda Argentina.
El joven reflexionó sobre las palabras que dijo en plena entrevista en vivo, cuando reveló que Mangeri fue el asesino de Ángeles Rawson, mientras el abogado Miguel Ángel Pierri lo hacía callar. En ese tiempo, el reconocido penalista ejercía la defensa de Jorge Mangeri, el ex portero del edificio donde vivía la adolescente y que fue condenado a prisión perpetua por el femicidio y ataque sexual de Ángeles Rawson.
Durante la entrevista, en vivo, en el programa Contamelo todo, en Canal Metro, mientras el letrado afirmaba ante las cámaras que su cliente era inocente, el niño lo interrumpió y dijo sin filtro: "Pero bol..., mató a Ángeles".
El joven, que hoy tiene 19 años, remarcó que no fue su padre quien había dicho la frase polémica sino que lo escuchó en los medios: "Nunca escuché a Miguel hablar en casa, siempre fue bastante profesional. Lo había escuchado en la tele".
"Mis viejos me llevaron con la condición de que no diga nada, que me porte bien. Terminé diciendo lo que había escuchado", aseguró el hijo de Pierri y reveló que después de esa aparición público los padres decidieron alejarlo de los medios.
"La gente decía 'los nenes dicen la verdad'. Siento que mi declaración terminó cambiando el panorama y todo quedó expuesto", sostuvo Juan Ignacio Pierri en una entrevista en Puro Show con Fernanda Iglesias.
El femicidio de Ángeles Rawson y la condena a Mangeri
El femicidio de Ángeles Rawson, de 16 años, ocurrió en junio de 2013, conmovió a la Argentina. Su cuerpo fue encontrado en el Ceamse de José León Suárez, aunque ella vivía en Palermo, y fue la primera vez que en los medios se habló de femicidio, como el hecho de violencia de género fatal. Aunque desde el principio se barajaron distintas hipótesis, las pruebas periciales de ADN, y el avance de la fiscalía terminó apuntando al encargado del edificio donde vivía la adolescente con su familia. Miguel Ángel Pierri dio un paso al costado en la representación legal.
Mangeri fue a juicio y el Tribunal Oral en lo Criminal N° 9 de la Ciudad, lo condenó a cadena perpetua por homicidio agravado por violencia de género (femicidio), abuso sexual en grado de tentativa y homicidio criminis causa. Una junta médica determinó que la chica fue golpeada, sofocada y estrangulada por su asesino y que tenía lesiones paragenitales compatibles con un ataque sexual.