La nueva edición de la peregrinación de Luján movilizará a miles de fieles fuertemente emocionados. Todos se preparan para recorrer a pie los largos kilómetros que separan a la Ciudad de Buenos Aires de la emblemática Basílica bonaerense.
El itinerario y los objetos indispensables para participar de la caminata religiosa tradicional.
La nueva edición de la peregrinación de Luján movilizará a miles de fieles fuertemente emocionados. Todos se preparan para recorrer a pie los largos kilómetros que separan a la Ciudad de Buenos Aires de la emblemática Basílica bonaerense.
En este multitudinario evento de fe, la organización y planificación resulta ser siempre un factor fundamental. Los participantes buscan anticipar absolutamente todos los detalles necesarios para poder vivir esta experiencia de la forma más segura posible.
La edición número 52 se desarrollará oficialmente durante el sábado 3 y el domingo 4 de octubre de 2026. La imagen cabecera partirá de manera puntual el sábado a las 10 de la mañana hacia la histórica Basílica.
Este año el encuentro cuenta con un lema oficial que resuena fuertemente entre los fieles: “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, una profunda declaración que marcará todo el espíritu de esta inmensa y emotiva muestra comunitaria.
El punto de salida será el Santuario de San Cayetano, ubicado en Cuzco 150, Liniers. Esta convocatoria resulta histórica, ya que los testimonios aseguran que servirá como una fuerte preparación espiritual previa a la inminente visita del Papa León XIV.
El extenso trayecto principal comprende casi 60 kilómetros hacia el oeste del conurbano bonaerense. La masiva columna humana atravesará las diferentes localidades de Ciudadela, Ramos Mejía, Haedo, Morón, Castelar, Ituzaingó, San Antonio de Padua y Merlo.
El camino sigue por la Ruta 7 cruzando Paso del Rey, Moreno, Francisco Álvarez, La Reja y General Rodríguez. Aquellas personas que no deseen o no puedan caminar tanto, pueden sumarse fácilmente en Moreno o General Rodríguez sin ningún problema.
Durante todo el recorrido habrá puestos sanitarios, puntos de hidratación, asistencia y baños químicos disponibles para todos los caminantes. El tiempo total hasta ver las torres de Luján dependerá del ritmo personal, demandando generalmente entre catorce y dieciocho horas.
Resulta prioritario usar calzado sumamente cómodo y que ya esté previamente amoldado al pie del caminante. Todos los testimonios médicos advierten firmemente que estrenar zapatillas provocará dolorosas ampollas y graves molestias físicas que impedirán continuar el camino.
Dentro de una mochila que debe ser obligatoriamente muy liviana, es necesario empacar agua, comida ligera, documento y tarjeta SUBE. Pensando en los cambios de clima, resulta imperativo sumar protector solar, gorra, un abrigo para la noche y un piloto impermeable.
Los organizadores declaran y recomiendan fervientemente incluir medias de recambio, curitas, celular cargado, batería portátil y medicación personal. Ante fuertes síntomas como mareos, calambres o falta de aire, la directiva es clara: el peregrino debe detenerse de inmediato en la posta más cercana.