La Unión Tranviarios Automotor (UTA) convocó este miércoles a un paro nacional de colectivos de corta y media distancia para el próximo viernes, en caso de que las compañías no respeten la resolución de los ministerios de Trabajo y Transporte acerca de los salarios de los trabajadores para el interior y el área metropolitana. En este caso, el Gobierno no podrá intervenir para dictar la conciliación obligatoria.
El gremio cuyo secretario general es Roberto Fernández y las juntas seccionales ratificaron en un comunicado "la vigencia y exigibilidad de la resolución conjunta, que determinó las escalas salariales para los trabajadores del Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) y del interior tras el acuerdo con la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap).
En caso de que la medida de fuerza se lleve a cabo, afectaría a los servicios de colectivos de media y corta distancia del país. En este sentido, la UTA reclamó cumplir la resolución de Transporte y Trabajo y del convenio con la Fatap y adelantó que, si no se produce de parte de las empresas, a partir del próximo viernes se llevará a cabo un cese de servicio.
"Las diferencias existentes entre el sector empresario y la autoridad de aplicación son completamente ajenas e independientes de los salarios de los trabajadores, quienes no pueden ni deben esperar disposiciones reglamentarias, convenios o rendiciones para percibir sus haberes", se enfatizó.
El Ministerio de Trabajo no podrá dictar la conciliación obligatoria en esta situación, dado que se trata del mismo conflicto en el que ya se implementó la medida a fines de mayo, lo que motivó que la UTA suspendiera el paro previsto para el 30 de mayo en el área metropolitana. Por lo tanto, si no se llega a un acuerdo, no habrá servicio de colectivos el viernes.