El Gobierno confirmó que los detenidos por la ola de saqueos a supermercados y comercios tenían antecedentes previos. Así lo señaló la secretaria de Seguridad y Política Criminal, Mercedes La Gioiosa, quien afirmó que los involucrados integran "bandas de delincuentes” que se organizaron ”través de redes sociales o WhatsApp”. Además, aclaró que si hubo responsabilidad de algún sector político "lo va a determinar el Poder Judicial".
“La convocatoria fue el denominador común porque se armaron a través de redes sociales o WhatsApp para cometer delitos en el país. El resultado de los allanamientos da cuenta que son bandas de delincuentes con antecedentes y que, en algunos casos, estaban siendo buscados. Por eso estamos haciendo investigaciones cruzadas”, expresó la funcionaria en declaraciones a Radio 10.
En referencia a que algún sector político hubiera estado atrás impulsando los hechos, la funcionaria aseguró que “hubo irresponsables que han querido generar este caos y difundieron y fomentaron este tipo de robos”. De todas maneras advirtió que la responsabilidad política “lo va a determinar el Poder Judicial".
También celebró el buen accionar del comando federal de seguridad conformado por el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, para combatir los robos.“ Se dio una buena respuesta y se han parado muchos intentos de robos”, sostuvo.
Ataques a comercios en Merlo: detuvieron a cuatro personas
La Policía Bonaerense detuvo a cuatro personas vinculadas a los ataques a comercios sufridos en Merlo. En un trabajo en conjunto con la el área de Seguridad municipal, los jóvenes fuero apresados el miércoles y serán indagados en la UFI N° 4 por el delito de robo en poblado y en banda.
Durante el martes, a través de perfiles falsos en redes sociales, se realizaron convocatorias a organizar saqueos en la localidad bonaerense. A partir de las 19hs, ya seis comercios habían denunciado robos
Ante este panorama, el área de Seguridad municipal puso a disposición las 6000 cámaras instaladas en el partido y los efectivos policiales procedieron a las detenciones. Los detenidos afrontan un delito con una pena prevista de entre 3 y 10 años de prisión.