La elefanta Pocha falleció en el Santuario de Brasil, donde fue trasladada en mayo junto a Guillermina, según comunicó la Secretaría de Ambiente de Mendoza, ya que el animal vivió muchos años en esta provincia.
La elefanta Pocha falleció en el Santuario de Brasil, donde fue trasladada en mayo junto a Guillermina, según comunicó la Secretaría de Ambiente de Mendoza, ya que el animal vivió muchos años en esta provincia.
La repartición mendocina advirtió la noticia en sus redes sociales: "Hace algunas horas la querida Pocha se despidió de nosotros. Tuvo la oportunidad de disfrutar enormemente una mejor calidad de vida durante todos estos meses en GlobalElephants junto a su hija Guille, quién ahora es acompañada por sus pares".
Desde el Global Sanctuary for Elephantes publicaron una comunicación en Facebook: "Con gran pesar anunciamos que Pocha falleció anoche (por la noche del jueves). Aunque aún no sabemos la causa de la muerte, pronto se hará una necropsia para ayudarnos a determinar qué pasó, aunque puede que no tengamos resultados de inmediato".
Las autoridades del santuario brasileño revelaron que "pequeñas señales que nos hicieron preocupar que tenía problemas de salud subyacentes, pero nunca se diagnosticó nada. Cuando ella y Guillermina llegaron aquí al Santuario de Elefantes Brasil, había tenido un episodio en el que se cansó y era un poco más lento para comer, pero después de una inyección multivitamínica, mejoró. Hace unos días, nos dimos cuenta de que era exigente con su heno, aunque todavía estaba pastando y disfrutando de todos los productos que le dieron".
Además relataron que este jueves por la noche le aplicaron una inyección de vitaminas y agregaron "parecía más brillante y, aunque todavía cansada, tenía más luz en sus ojos. Sin embargo, cuando volvimos a ver cómo estaba más tarde por la noche, descubrimos que había fallecido".