Murió el exjuez de la Corte Suprema Augusto Belluscio

Especialista en Derecho Civil y Familia, integró el Máximo Tribunal entre 1983 y 2005, donde llegó ocupar el cargo de vicepresidente.

El exjuez de la Corte Suprema, Augusto César Belluscio, falleció este viernes a sus 96 años. Fue un abogado, que se especializó en Derecho Civil y Familia, e integró el Máximo Tribunal entre 1983 y 2005, donde llegó ocupar el cargo de vicepresidente.

Nació en Buenos Aires el 10 de junio de 1930, se recibió de procurador en la Universidad de Buenos Aires en 1955 y obtuvo el doctorado en Derecho y Ciencias Sociales en 1960.

Se desempeñó como juez nacional en lo Civil y Comercial Federal entre 1965 y 1974 y luego integró la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. En diciembre de 1983, pocos días después de la asunción de Raúl Alfonsín, fue designado ministro de la Corte Suprema.

Durante su extensa permanencia en el máximo tribunal atravesó distintas conformaciones de la Corte y períodos de especial relevancia institucional. Durante la década de 1990 integró, junto con otros magistrados, el sector que en distintos casos se diferenció de la denominada “mayoría automática” vinculada a la administración de Carlos Menem.

Sus fallos más recordados

Entre las principales decisión que tomó Augusto César Belluscio a lo largo de su extensa carrera judicial se encuentra el ocurrido 1999, conocido popularmente como “Fayt”, en el que la Corte declaró inaplicable la cláusula constitucional que establecía un límite de 75 años para el ejercicio de la magistratura judicial sin un nuevo acuerdo del Senado.

Además, participó del voto conjunto con el juez Enrique Petracchi en "Arenzón" donde dijeron que "nadie es más alto que la Constitución" para invalidar una norma que impedía -por su baja estatura- a un hombre acceder a un cargo docente.

Años después, al aproximarse a sus 75 años, Belluscio presentó su renuncia al tribunal, argumentando que consideraba que existía una “incompatibilidad ética” entre haber participado de aquella decisión y permanecer luego en el cargo amparándose en ella. Su renuncia se hizo efectiva el 1° de septiembre de 2005, bajo la presidencia de Néstor Kirchner.