Una familia de Pilar denunció a un hombre como desaparecido y tras la búsqueda encontraron el cuerpo descuartizado en el patio de su casa. Detuvieron a la esposa y a los dos hijos de la víctima.
Una familia de Pilar denunció a un hombre como desaparecido y tras la búsqueda encontraron el cuerpo descuartizado en el patio de su casa. Detuvieron a la esposa y a los dos hijos de la víctima.
Según fuentes judiciales y policiales, el elemento clave que tuvo el cuerpo de los detectives de la Sub Delegación Departamental de Investigaciones (Sub DDI) Pilar para dar con la identidad de los asesinos fue el rastreo de los movimientos de la tarjeta de débito.
Gracias a las grabaciones de la cámara de seguridad, llegaron a que fue uno de sus hijos quien había realizado extracciones en un cajero automático de la zona.
Todo empezó el 28 de agosto, cuando el hermano de la víctima se presentó en la comisaría de la zona alegando la desaparición de Ariel Alberto Vera. La versión, esgrimida por su sobrino (hijo de la víctima) tenía que ver con que sus padres se habían peleado y luego de eso perdieron comunicación con su papá.
Luego de semanas de rastrillajes, las pistas desembocaron en un mega allanamiento en la propiedad de la familia, donde se encontraron con el peor escenario: cráneo y restos de columna vertebral calcinados en un pozo ciego. Si bien se esperan los resultados del ADN, se presume que serían de Vera.
Es por ello que se dispuso la detención de Mónica Mariela Quispe (43), esposa de la víctima, y de Alex Exequiel (21) y Jonathan Ariel Vera (25); sus hijos.
Las teorías indican que las peleas serían frecuentes y que, durante la última que se llevó la vida de la víctima, esta habría sido acuchillada y luego cortada en pedazos de a poco.