Lleno total: Rock en Baradero hizo vibrar a más de 25 mil personas en un ritual inolvidable

Uno de los reencuentros más esperados del año entre artistas de la escena nacional y su público tuvo lugar el 3 y 4 de abril en el Anfiteatro Municipal Pedro Carossi, donde distintas generaciones disfrutaron del festival del rock del país. Un homenaje a Mercedes Sosa, personajes pintorescos, tres escenarios colmados de propuestas musicales, pogos no aptos para rodillas frágiles y una república del rock que volvió a reafirmar su soberanía.

Con más de una década de historia, Rock en Baradero 2026 ofreció dos jornadas que cruzaron generaciones de bandas y público, con una grilla diversa para todos los gustos: bandas emergentes con mucha actitud y las consagradas que nunca defraudan. Según supo C5N de boca de sus organizadores, este año fue “el que más explotó de gente”, reivindicando una vez más la trascendencia del evento y reafirmando a Baradero como la República del rock.

Rock en Baradero es una decisión que se toma con tiempo. Supone planificación logística: entradas, hospedaje, traslado, coordinación familiar y demás yerbas. Por suerte y para tranquilidad de muchos, el festival de música nacional pensó en todo para hacerle la vida más fácil a su público. Un verdadero despliegue de organización a disposición del consumidor que ya se podía empezar a ver en sus redes sociales semanas antes del arranque.

El sábado pintaba feo según el pronóstico, pero el cielo en Baradero a media tarde apenas mostraba algunas nubes y el calor hacía el ambiente irrespirable, soportable únicamente con abanico en mano. Todo cambió durante la noche cuando Germán Daffunchio, líder de Las Pelotas, lanzó al público: “Dijeron que iba a llover y no llovió”. A partir de ahí, se largó con todo, y los shows programados para cerrar la noche se adelantaron, cerrando la primera jornada con La Delio Valdez y Kapanga bajo el agua ante más de 12 mil personas.

Tras una madrugada pasada por intensas lluvias, llegó el alivio el sábado. En un ambiente más cool – en todo sentido – el público disfrutó de tres escenarios repletos de propuestas (Pogo, Ritual y Del Parque) desde el metal de Rata Blanca hasta los clásicos de Catupecu Machu; Babásonicos; El Mató a un Policía Motorizado y la polenta de Marilina Bertoldi, entre otros grandes artistas que coronaron la segunda jornada con un lleno total que quedará en la memoria.

Rock en Baradero tuvo de todo: desde personajes que ofrecían medicamentos para la resaca, stands con juegos, una “Plaza Sésamo” para adultos con la hamaca como atracción principal –cabeza a cabeza con el metegol- y los perros del barrio, que se sumaron como parte del público que vibró con el rock. También un homenaje a Mercedes Sosa de la mano de "Compañía de Bombos Renacer de Baradero" que engalanaba las calles de la república en cada intervalo.

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Día 1: cantando a pesar de la lluvia

A la hora de la siesta donde ni los perros del pueblo deambulan por las calles, la plaza principal de Baradero comenzó a recibir a los primeros invitados. Heladeritas bien cargadas con insumos varios y reposeras hicieron el paisaje de la previa de aquellos que acumulan tradición en festivales y les aprieta un poco el bolsillo.

Las enormes estructuras de hierro captaron la atención de los primeros invitados y de los vecinos que espiaban desde sus ventanas —los verdaderos VIP del festival— y detrás del vallado negro que delimitaba el perímetro. Por dentro, ese muro negro estaba pintado con mensajes que iban dejando cada persona a su paso.

Baradero rock - muros

Todavía no había olor a parrilla en el aire, el orden y la prolijidad reinaban las calles alrededor y dentro del predio, cosa que se mantuvo durante las dos jornadas a pesar del diluvio que cayó durante la noche y madrugada del sábado.

Baradero Rock 2026 - Perro dinamita y la gente

El escenario Del Parque fue el encargado de romper el hielo y ante un escaso público que iba apareciendo de a poco, tocó Todos hacemos música, una banda que promueve la inclusión de personas con discapacidad a través de experiencias musicales. “Siempre quise amanecer en tus inseguridades”, dijo el cantante y conquistó a algunos que estaban emprendiendo la retirada hacia los stands de comida que habían empezado a humear.

Todo el power de Lugano sacudió Baradero de la mano de Seda Carmín. Analía Boccomino, la Madonna de los riffs más potentes de la jornada, desplegó un juego de seducción en cada solo de guitarra eléctrica bien ejecutado. “No existo más que para vos”, le cantó a un joven en silla de ruedas que la adoraba desde abajo del escenario.

Baradero Rock 2026

El ambiente se iba transformando en caldoso y el calor iba subiendo gracias a Soporte 68 y Autos Robados, que encendieron el predio y dejaron todo listo para Camionero. “Rico Chico” abrió y “Sobre tu nombre” cerró el paso del dúo por el escenario Pogo.

La posta pasó al escenario Ritual, donde Eruca Sativa a las 18 la rompió toda mientras Boyler mantenía viva la escena en Del Parque. El plato fuerte de la jornada vespertina llegaría de la mano del rock uruguayo. “Vamos la Vela de mi corazón”, coreaba un anfiteatro colmado de público ante una treintañera Vela Puerca.

La banda sonó potente y sólida y tuvo sus puntos fuertes: un splash de percusión, un saxo de SUMO y un clímax absoluto con José Sabía. “Cuando todo parece jodido, es cuando hay que poner”, cantó una multitud bajo la estela de bichos a contraluz que le daban una atmósfera de ciencia ficción.

La Vela Puerca - Rock en Baradero

El escenario Pogo se tiñó de violeta y la banda liderada por Germán Daffunchio desplegó su magia con “Víctimas del cielo”. Algunas lágrimas brotaron con “Personalmente” y las sonrisas, el baile y el despliegue de banderas danzaron al ritmo del siempre hitero “Si supieras”.

Basta de vender Argentina. Recorran el país antes de votar la Ley de Glaciares”, lanzó Germán ante un público que respondió con los cantitos futboleros más escuchados durante la jornada: “Milei basura, vos sos la dictadura” y “el que no salta es un inglés” que también sonaron con La Vela y al día siguiente entre el público de Marilina Bertoldi.

A pesar de que parece que el mundo se ha transformado en cartea, quisiera decirle a los políticos argentinos que recorran el país.” Y sonó “Esperando el Milagro” para un público que acompañó con fervor agitando sus banderas. Un popurrí de estandartes se alzó sobre el Anfiteatro Municipal que recordó a imágenes de fines del 2004, antes de que Cromañón se llevara la vida de 194 rockanrolles sin destino y las ganas de asistir a recitales.

Las Pelotas - baradero Rock

La lluvia de las 23 horas trajo a los Reyes de la noche al escenario principal, que durante una hora ofrecieron un show hitero apto para todo público. Un Facundo Soto, magnético y sin disfraces, vestido de sobrio negro y con un pucho en la boca que le sumaba mística a la performance, se robó una vez más las miradas de los fanáticos de Guasones.

Llegando hacia el final de la velada, el Ritual vibró con la cumbia de La Delio Valdez, y la jornada culminó de forma legendaria con Kapanga. A la 1 de la mañana, la banda infaltable del festival tomó el Escenario Pogo bajo un aguacero y un primer día agotado para el Rock en Baradero 2026.

Guasones_ Baradero Rock

Día 2: salió el sol

La segunda jornada se distinguió por un aire fresco que no solo llegó con la lluvia y el descenso de la temperatura, sino también con el renovado line up. Entre los shows más vibrantes se destacaron Marilina Bertoldi, Indios, Florian, Catupecu Machu, El Kuelgue y Babasónicos, encargados de encender la energía en un Anfiteatro Municipal menos concurrido, donde el público se dispersó entre los tres escenarios y la variedad de stands gastronómicos.

Un verdadero cruce generacional traspasó las fronteras musicales: padres e hijos convivieron en la república del rock disfrutando juntos de sus bandas favoritas. Tanto es así que Fernando Ruiz Díaz (Catupecu Machu) se tomó un instante para destacar la presencia de los más chicos, llevados por sus padres, quienes quizás estaban viviendo su primer festival de rock.

La grilla se destacó por la identidad de cada uno de los artistas, como la performance de Marilina Bertoldi, que se llevó todo puesto: alzó también el pañuelo verde ante su público, expresando su postura ante el aborto antes de finalizar su show en el Escenario Pogo del festival.

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La grilla del sábado siguió ampliándose con Los Tabaleros, Gauchito Club y El Zar, junto a propuestas emergentes que lograron captar la atención de un público diverso y menos amuchado. El escenario Pogo fue una vez más el encargado de reunir las presentaciones de gran intensidad con figuras como Rata Blanca y Peces Raros, mientras que el espacio Ritual apostó por una propuesta igualmente arrolladora con Catupecu Machu, El Mató a un Policía Motorizado y El Kuelgue.

EL KUELGUE - Baradero rock

“¡La Rata sigue más viva que nunca!”, gritó Adrián Barilari, enardeciendo a su público fiel y ecléctico y de los más pogueros, junto con los fans de Catupecu Machu, que también lo dejaron todo frente a un emocionado Ruz Díaz. Reacio a ponerle fin al espectáculo, lo extendió hasta el último acorde, prometiendo reencontrarse con su gente en diciembre y con nuevo álbum.

CATUPECU - Baradero rock

El cierre de la jornada llegó con varios shows superpuestos. Los sensuales Babasónicos se adueñaron del Escenario Pogo con una actuación que se prolongó hasta la medianoche. Entre los momentos más festejados del set aparecieron clásicos como “Los calientes”, “Cómo eran las cosas” y “Putita”, reafirmando una vez más la solidez y la presencia escénica de la banda.

Mientras la medianoche avanzaba, el público se repartía entre distintos escenarios. El Mató a un Policía Motorizado estuvo en el Escenario Ritual, mientras Los Pericos hacían lo suyo en el Escenario Del Parque, generando la clásica postal de Rock en Baradero: gente moviéndose de un escenario, intentando estar en la misa y en la procesión.

El cierre definitivo llegó a la 1 de la madrugada con Peces Raros en el Escenario Pogo. Así concluyó el sábado y también la edición 2026 del festival, que durante dos días convirtió al Anfiteatro Municipal en un punto de encuentro para diversas generaciones del rock argentino.

Copia de Copia de EL MATO - Rock en Baradero

Con entradas agotadas y público proveniente de distintos rincones del país, se vivieron dos jornadas a pura música: Rock en Baradero 2026 volvió a brillar en una edición que reafirmó su lugar como cita obligada para los amantes del Rock. Más de 30 bandas y miles de almas compartieron la misma pasión y dieron vida a un festival emblemático que, desde hace 12 años, mantiene al rock nacional como estandarte.

‘Hay familia por acá’, lanzó uno de los tantos artistas que pasaron por los tres escenarios del Anfiteatro Municipal. La frase sintetiza el alma de Rock en Baradero: un ritual de pasión, una celebración de amistad y música compartida con artistas que se sienten como en casa.

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