Los investigadores de la causa por la desaparición de Lucas Escalante y el crimen de su amigo Lautaro Morello, creen que el comisario mayor de la policía bonaerense Francisco Centurión tenia previsto fugarse antes de ser detenido por las fuerzas de seguridad ya que se le secuestraron varios celulares y casi 15.000 dólares que estaban en poder de personas de su entorno.
Fuentes de la investigación revelaron a Télam que el lunes por la noche culminaron una serie de seis allanamientos en lo que se secuestraron teléfonos celulares a Centurión y a algunas personas de su entorno, como así también pertenencias del ahora expolicía que le hacen creer a los investigadores que tenía "un plan de fuga".
Los objetivos allanados fueron: la casaquinta de La Capilla donde fue apresado el comisario mayor, dos propiedades de su actual pareja en el partido de Quilmes, una casa de su exmujer en Florencio Varela, y las unidades carcelarias 28 y 35 de Magdalena, donde están alojados los dos principales imputados de la causa, Cristian y Maximiliano Centurión, hijo y sobrino respectivamente del ahora exjefe policial detenido ayer.
Aparte del celular que llevaba consigo, los detectives de la División Homicidios de la Policía Federal (PFA) que concretaron su detención y realizaron los allanamientos secuestraron en un auto marca Citröen de un amigo de su hija que llegó a la casaquinta de La Capilla, unos 8.845 dólares, y en un bolso hallado en una de las propiedades de su actual novia, un bolso que contenía el pasaporte de Centurión, un celular nuevo y otros 6.107 dólares.
"Creemos que tenía todo preparado para poder profugarse. Secuestramos casi 15.000 dólares a su disposición", dijo a Télam un jefe policial que participa de la investigación.
También fueron incautados por orden judicial los celulares de la novia, la expareja y de las dos hijas del comisario mayor, como así los de su hijo Cristian y sobrino Maximiliano Centurión, detenidos en Magdalena. "Ninguno quiso desbloquear el celular", confió una fuente de la causa.
En tanto, fuentes judiciales informaron que el comisario será indagado este miércoles.
La desaparición de Lucas y el crimen de Lautaro
Lucas fue visto por última vez el viernes 9 de diciembre en la localidad de Bosques, partido de Florencio Varela, cuando pasó a buscar a Lautaro (18) para salir a festejar el triunfo de la Selección Argentina ante Países Bajos por las semifinales del Mundial de Qatar a bordo de un auto BMW que al día siguiente apareció incendiado.
El cuerpo de Morello fue encontrado cerca de las 21.30 del jueves 15 a la vera de la autopista en construcción Buen Ayre, en Guernica, partido de Presidente Perón, recostado boca abajo, "semicalcinado y en avanzado estado de descomposición" y, según la autopsia, la muerte se produjo por "asfixia mecánica".
El último destino en el que quedó acreditado que estuvieron los dos amigos, en base a la declaración de testigos y por el análisis de antenas de celular y cámaras de seguridad, fue la casaquinta del comisario mayor Centurión, en La Capilla.
Una de las hipótesis que se investiga es que los dos imputados detenidos por el caso, Cristian y Maximiliano Centurión, le ofrecieron como anzuelo a las víctimas los vales de nafta gratuitos que tiene la policía bonaerense para abastecer los móviles de combustible.
En una cámara de una estación de servicio de Florencio Varela se ve a Cristian Centurión cerca de las 0.30 del 10 de diciembre cargando nafta en un bidón blanco que, se sospecha, pudo haber sido empleado para incinerar el auto de Lucas y el cadáver de Lautaro.
Según el dictamen donde pidió su detención, el fiscal Ichazo sostuvo que el comisario mayor Centurión "se suma al plan de su hijo y sobrino, manteniendo privado de su libertad a Lucas Escalante por al menos un lapso mayor a un mes" y presume que el joven aún buscado sufrió una "muerte violenta".