El padre de la abogada argentina que está retenida en Brasil por realizar gestos racistas, Mariano Páez, relató cómo se encuentra su hija en medio del conflicto, luego de haberse colocado la tobillera electrónica.
El empresario Mariano Páez contó que su hija, que ya tiene la tobillera electrónica, tiene miedo y que está con ataques de pánico. “Dicen que los que ingresaron ayer son periodistas que se hicieron pasar por policías”, indicó.
El padre de la abogada argentina que está retenida en Brasil por realizar gestos racistas, Mariano Páez, relató cómo se encuentra su hija en medio del conflicto, luego de haberse colocado la tobillera electrónica.
En diálogo exclusivo con Mañanas Argentinas por C5N, el empresario aseguró que “es una situación muy difícil” la que están viviendo y confesó que Agostina Páez “no se siente bien, está muy asustada, no se siente protegida por nadie”. A cinco días de que se dieran a conocer los gestos, Páez tiene planeado viajar en los próximos días al país vecino.
“Tengo contacto constantemente con ella. Está muy angustiada, tiene ataques de pánico, no quiere comer, tiene miedo. Ayer se puso la tobillera electrónica por voluntad propia hasta el viernes. La acción que tuvo no la justifico, pero me parece demasiado”, aseguró el hombre.
El empresario aseguró que la abogada, tiene libertad de salir a comprar, por ejemplo, pero “no quiere salir, ya que tiene miedo porque ayer, cuando le pusieron la tobillera, recibió insultos en la puerta del edificio”.
Respecto a las fuertes acusaciones que hizo la profesional de 29 años de que desconocidos irrumpieron en el departamento donde se está hospedando, Páez indicó que “los que ingresaron ayer son periodistas que se hicieron pasar por policías”. “Quiero que termine rápido esto, hablar con el Consulado, por ahora no me dan ninguna respuesta de nada. Dicen que van a hablar, pero nada, me estoy moviendo solo yo con el abogado de acá, Sebastián robles, que estamos en contacto con el abogado de Brasil”, subrayó angustiado.
Por otro lado, el empresario sostuvo que no sabe si su hija quedará detenida, pero “estoy muy preocupado por eso”. “Es una chica que no tiene antecedentes, es una chica muy dada, que no es racista, no discrimina a nadie. No tiene ningún problema con nadie. Estoy asustado. Ella se mueve solamente en el complejo donde está”, relató.
“No desconozco que en Brasil sea un delito los gestos que hizo, pero creo que no es para tanto la persecución que está recibiendo ella, es mí opinión. Pasa que acá, en Santiago del Estero es muy común decir esas cosas, pero no lo hizo con mala intención”, concluyó.
La Justicia de Brasil le colocó la tobillera electrónica a Agostina Páez, la abogada de 29 años detenida por hacer gestos racistas contra los empleados de un bar en Río de Janeiro. El procedimiento se realizó en el Centro de Monitoreo de la ciudad carioca donde, según informó CNN Brasil, la santiagueña se presentó voluntariamente.
La mujer fue imputada por injuria racial luego de que el empleado de un bar en Ipanema denunciara haber sido víctima de insultos y gestos discriminatorios de parte de ella el 14 de enero, tras un conflicto al momento de pagar la cuenta.
El proceso judicial sigue a cargo del juez Orlando Eliazaro Feitosa, del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro, y la pesquisa policial es encabezada por el detective Diego Salarini, jefe de la Comisaría 11 de Río de Janeiro.
La investigación se encuentra en su etapa final y se espera que el expediente sea elevado al Ministerio Público, aunque restan tomarse nuevas declaraciones del denunciante y otros testigos del hecho.