El juicio por la muerte de Diego Maradona continúa este martes con la declaración del custodio personal, Julio César Soria, quien estuvo presente en los últimos días con vida del exjugador en la casa en el partido de Tigre. Fue el único convocado por la fiscalía. El testigo dio detalles de las tensiones con el personal de salud y aseguró que el Diez rechazaba la atención médica.
“Diego se enojaba porque la enfermera quería hacer su trabajo”, expresó sobre la relación de Maradona con la imputada Dahiana Madrid, que será juzgada más adelante en un juicio por jurados. A su vez, manifestó que nunca trasladó estas cuestiones a nadie, ni siquiera a Leopoldo Luque, con quien tenía un trato más fluido.
Asimismo, Soria agregó detalles de los primeros cuatro días donde estuvo presente que después alternó con otros compañeros, y que, en ese tiempo, notó que Diego no era receptivo con el personal de salud que quería asistirlo. El custodio había visitado al paciente en la residencia del barrio cerrado San Andrés, donde permaneció hasta recibir el alta por el hematoma subdural en la Clínica Olivos.
Soria rotaba los turnos cada semana junto a Julio César Coria y Marcelo “Chori” Domínguez en la vivienda de Benavídez. Por su parte Coria declaró el jueves en San Isidro, tras haber sido detenido por falso testimonio. Le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar el 25 de diciembre de 2020 a Maradona, cuando falleció, y recordó que el 24 fue al baño para higienizarse.
Las mismas preguntas se le hicieron a Coria en los tribunales de San Isidro ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. En tanto, allegados a la defensa de Díaz, el especialista en el tratamiento de adicciones, consignaron que el imputado podría volver a comparecer el jueves 15.
Qué cargos enfrentan los imputados por la muerte de Diego Maradona
El médico clínico Pedro Di Spagna; la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el enfermero Ricardo Almirón; el coordinador de enfermería, Mariano Perroni; Luque, Cosachov y Díaz se encuentran acusados por el delito de homicidio simple con dolo eventual, cuya pena en expectativa va de ocho a 25 años de prisión.
Además, la enfermera Dahiana Gisela Madrid afrontará un debate por jurados populares, proceso que está demorado por un planteo de recusación contra la jueza María Coelho.